Última pensión del año le amarga el Espíritu de la Navidad a los abuelos

Mientras en algunas zonas de la ciudad los marabinos intentan revivir el espíritu navideño, los bancos son como la “casa del Grinch”, un lugar donde la Navidad no entra, ni por ser 21 de diciembre. Porque hoy se paga la última pensión del año.

Miles de ancianos pernoctaron y amanecieron frente a las principales agencias bancarias de Maracaibo, con la esperanza de obtener el pago de la última pensión del año en efectivo.

Usuarios reportaron dos personas desmayadas en el Banco de Venezuela de la avenida Dr. Portillo, ante el caluroso día de la ciudad. Más tarde, la policía se hizo presente en el lugar, ya que los abuelos “querían tumbar la puerta”. Un señor que no quiso identificarse aseguró que eran las 9.00 de la mañana y no había abierto el banco.

Una situación similar se presentó en el banco Bicentenario de la 72 con la 3Y, donde los pensionados cerraron la intersección varias veces en el transcurso del mediodía. “No nos quieren pagar”, gritó un abuelo consternado.

A su lado, otro aclaró. “Lo que pasa es que el banco no tiene suficiente efectivo para todos. Solo nos van a dar la mitad”. En este Bicentenario concurrieron al menos unas mil 500 personas, todos de la tercera edad.

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La maraña emerge en las afueras

En este banco Bicentenario se hizo costumbre para un grupo de ciudadanos amanecer frente a la entidad y “guardar los mejores puestos”. Luego los venden al mejor postor.

Sin embargo, los abuelos continúan pernoctando, con la esperanza de “salir temprano”. Muchos pasan la noche y el día con un cepillado, dos tequeños y algunos sorbos de agua.

La población que acude a esta agencia Bicentenario tiene como promedio entre 60 y 80 años de edad. Muchos están discapacitados y acuden con muletas, andaderas o sillas de ruedas.

El comercio prolifera con cada jornada. Cepilladeros, pasteleros, vendedores de tequeños y guarapo, y gente que ofrece botellas plásticas con agua congelada para que les alcance para todo el día.

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Testimonios de la última pensión

Muchos abuelos no saben a cuánto asciende su pensión. Otros no reconocen los billetes del nuevo cono monetario y son presa fácil del engaño. “Son 4.500 soberanos”, explica Ramona Nava, pero dicen que solo nos van a pagar la mitad.

José Fuenmayor, quien tiene 85 años de edad y usa muletas, se sostiene contra un árbol y trata de guarecerse del sol. “Yo estoy aquí desde esta madrugada y cuando llegué ya había un montón de personas. No se si podré cobrar hoy”.

La premura de los abuelos tiene que ver con el hecho de que los bancos abrirán de nuevo dentro de cuatro días, luego de la Navidad. Ellos quieren su dinero para poder contribuir con la cena del 24 o comprarse algo de regalo.

“La oportunidad para ir al centro es mañana y poder comprar comida. Ya la semana que viene estará todo más caro y a lo mejor ya no conseguiremos nada que comprar”, comenta Beatriz Martínez, una pensionada de 74 años.

Lamentablemente, según el transcurrir de la tarde, muchos se quedarán sin sus “churupos”, sin algo para comer el día de Navidad y sin un estreno digno de sus años de trabajo.

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografía: Cortesía

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