El centro de Maracaibo está enfermo de “anarquía crónica”

La zona comercial del centro de Maracaibo está enferma. El casco central padece de “anarquía crónica” y como toda enfermedad endémica requiere de controles permanentes para evitar su reincidencia.

A casi 10 meses de la intervención del mercado popular Las Pulgas y áreas aledañas, el centro de Maracaibo luce desmejorado de nuevo. Y cada día, los buhoneros y tarantines le gana espacio al urbanismo.

Ventas de ropa, objetos usados, frutas y verduras, comida, víveres y muchos otros rubros se fueron apoderando de las calles que los gobiernos regional y municipal dejaron despejadas después de un operativo de al menos cuatro meses.

Lo más alarmante es que, como toda enfermedad que reincide luego de un tratamiento feroz, la anarquía retomó los espacios con mayor vigor y con evidencias de que regresó para quedarse.

Centro de Maracaibo o casa de cambio

centro de Maracaibo

Asombra ver como sujetos parados en plena avenida Libertador agitan mazos de billetes de 500 bolívares. Una señal de invitación para quienes requieren efectivo. “Cambian dólares y pesos unos puntos por debajo de lo que indica el precio en el mercado negro”, revela un cliente.

Los interesados no tienen ni que bajarse de sus vehículos. Solo se estacionan, la transacción se realiza por la ventanilla del carro y “todos contentos”. Así, sin molestias, demoras y sin pagar alquiler de local ni impuesto alguno.

Esta casa de cambio a cielo abierto evidencia a dónde van a parar los billetes del nuevo cono monetario y por qué el llamado “Banco Central de Las Pulgas” ya no acepta papel moneda con denominación por debajo de los 200 bolívares.

“Hacen mucho bulto y es más difícil contarlo rápidamente. En cambio con los billetes de diez y 20 mil es un paseo, aunque la gente prefiere los de 500 para tener sencillo”, explica un buhonero.

Reciclaje de ropa, libros y celulares

centro de Maracaibo

Otra modalidad que gana terreno en el casco central es la venta de artículos usados. Ganan de demanda y oferta los uniformes escolares, libros de texto y los celulares.

Juan José exhibe sobre un cartón en el piso una variedad de aparatos móviles de diferentes marcas. Los teléfonos de gama media lucen deteriorados, micas partidas, rayados, carcazas partidas, pero funcionan.

“Ahorita es casi imposible comprar un teléfono nuevo. Yo los compro, los reparo y los vendo así como están. La gente prefiere tener uno así a no tener nada”, afirma el vendedor y ante la pregunta ¿Dónde los compra? Sonríe y asegura “por ahí, a quien los venda”.

Sin control permanente no hay mejoría

centro de Maracaibo

El pasado 26 de septiembre de 2018, el gobernador Omar Prieto, anunció la intervención de Las Pulgas tras una inspección realizada junto al alcalde Willy Casanova. Militares y policías tomaron el mercado.

Durante el evento se designaron dos autoridades para regir en este mercado: una militar, al G/D Agustín Herrera Luna, y una civil, que es el director general de la Alcaldía de Maracaibo, Tony Boza.

“A partir de hoy vamos a venir diariamente para desplazar a los que configuran un sistema corrupto. Vamos a desalojar los tarantines, la mayoría son de uno o dos propietarios y los alquilan”, indicó el gobernador.

Durante semanas se observó presencia militar en la zona. Sin embargo, hoy nadie custodia los espacios que poco a poco se van enfermando de nuevo. “Si así está ahorita, como será para diciembre”, es el temor de quienes pasan a diario por el centro de Maracaibo.

 

Redacción y fotografías: Reyna Carreño Miranda

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