¡Esto es el colmo!: Desvalijan a Aguamanía “en las narices” de Polimaracaibo

Quienes esperaban con ansias la llegada de la “Semana Mayor” para mojarse la vida en el parque acuático de la Vereda del Lago, se llevaron este Jueves Santo un baldazo de agua fría, al encontrar la santamaría abajo. La explicación de la vigilancia, resultaría aún más inaudita que el hecho de no poder disfrutar de un piscinazo en tiempos de asueto.

Bajo el calcinante sol de Maracaibo, la palabra vacaciones casi siempre se traduce en playa o piscina y en tiempos recientes la inseguridad de los viajes por carretera, sumada a la escasez y costo de los boletos aéreos, han hecho que la ciudadanía se decante por alternativas locales para meter los pies en el agua, sin ponerse en riesgo o quebrar el presupuesto familiar.

Aguamanía siempre había sido una de las opciones predilectas de la población, debido a su ubicación céntrica y supuesta seguridad, ya que se encuentra justo al frente del comando principal de Polimaracaibo en la Vereda del Lago, pero ahora las cosas han cambiado.

Este jueves había un silencio inusual en el parque de agua que debería estar a reventar. En su estacionamiento solo se veían los carros que partían repletos de niños decepcionados, tras enterarse de que no abrirían sus puertas en Semana Santa.

Desde hace algún tiempo Aguamanía venía recortando su tiempo de funcionamiento y aumentando tarifas para poder reducir costos operativos y compensar ante la hiperinflación. En Carnavales el parque solo abrió en los feriados de lunes y martes, pero ahora no podrían hacer ni siquiera eso.

Una mujer que custodia la entrada, sentada en una silla plástica desde el lado interno, informaba a las personas que tenían previsto funcionar en Semana Santa, pero una visita reciente de la delincuencia los dejó sin computadoras en el área administrativa y de facturación, por lo que no podrán recibir a la clientela.

La situación luce cuando menos inaudita ya que la comandancia principal de la policía de Maracaibo está en todo el frente, a menos de 100 metros de distancia, pero desde hace rato que ese hecho no representa nada para los delincuentes que usan la vereda como su territorio de cacería.

Una muestra de la indefensión en la que se encuentran los usuarios del parque metropolitano, es que las 84 baterías de las luminarias LED con paneles solares inataladas en la Segunda Etapa de la Vereda, fueron robadas en su totalidad, sin que un solo ladrón haya sido capturado. A esto se suman las interminables denuncias de robo de baterías o arrebatos de carteras y celulares de quienes asisten a caminar a orillas del lago.

Tal vez por desconocimiento o por escurrir el bulto, los funcionarios policiales que se encuentran apostados en la jardinera al frente de Aguamanía aseguran que el parque está cerrado porque se les dañaron las bombas de agua y no las han reparado, quizás por el costo. La explicación resultaría tal vez más convincente si no hubiese tantos indicios de la negligencia policial que ha convertido este espacio colectivo en una tierra de nadie.

Recientemente la Gobernación del estado Zulia convocó a tres grandes firmas de arquitectura (NMD Nómadas, Arquitécnica y Nones+Nones) para estudiar propuestas de desarrollo para la segunda etapa del paseo lacustre, pero si el resguardo policial no mejora drásticamente en el corto plazo, ese proyecto, al igual que todos los que le antecedieron también quedará hecho sal y agua.

 

 

 

Redacción y Fotografía: Luis Ricardo Pérez P.

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