Primero Justicia y sus aliados pudieran disputarle la Alcaldía de Maracaibo a Un Nuevo Tiempo

Luego de la victoria de Primero Justicia (PJ) y sus aliados frente a Un Nuevo Tiempo (UNT) en las elecciones primarias de la oposición para escoger al candidato unitario a la Gobernación del Zulia, se abre un compás de preguntas. Una de ellas es crucial para la tolda de Manuel Rosales: ¿podrán mantener el control de la Alcaldía de Maracaibo más allá de 2018?

“Las cifras de la jornada pasada son una representación de un descontento ante una gestión”, sentencia Jorge Villasmil, politólogo y profesor de la Universidad del Zulia (LUZ). Y esa gestión no es otra que la de Eveling de Rosales frente al cabildo marabino.

Pero el deterioro del partido se incubó en 2012, cuando Pablo Pérez, pupilo del exgobernador, perdió la reelección a la Gobernación. Allí comenzó el fin de su hegemonía político-electoral, sostiene el académico.

Los comicios del 10 de septiembre constituyen una fotografía elocuente: en Maracaibo, último feudo de UNT, votaron 94.529 personas. De esa cifra, 53.028 apoyaron al diputado Juan Pablo Guanipa, el aspirante de PJ; y 41.231 sufragaron por la alcaldesa. La diferencia fue de 11.797 papeletas.

“En estas elecciones normalmente no vota la mayoría de la gente, sino la maquinaria de los partidos. Pero más allá de eso, gana Guanipa. Un Nuevo Tiempo no estará dispuesto a ceder el control de la Alcaldía de Maracaibo, pero la pregunta es si tienen la capacidad política necesaria para mantener ese espacio de poder”.

La nueva fuerza

Villasmil opina que si Primero Justicia y sus aliados conquistan un número significativo de gobernaciones en las elecciones del 15 de octubre, reivindicarían su intención de hacer sentir esa mayoría en Maracaibo también. Tendrían los votos suficientes. “Si sienten que tienen la fuerza para hacerlo, irán por la Alcaldía de Maracaibo”.

Para la oposición, en todo caso, no existen escenarios idílicos frente a una Asamblea Nacional Constituyente plenipotenciaria y en cuyas manos yace el poder direccional del sistema, advierte el experto.

“La Asamblea Constituyente va a vaciar de contenido a las gobernaciones y las alcaldías, y muchas de esas atribuciones que tradicionalmente tenían, pasarán a otras instancias paralelas: Corpozulia, un consejo comunal de San Francisco. Lo que se les ocurra. Si no, pueden comenzar a meter presos a los gobernadores electos”.

Ender Arenas, sociólogo y analista político, sostiene que Un Nuevo Tiempo no puede pedir la Alcaldía de Maracaibo como un premio de consolación, ni Guanipa puede dinamitar los puentes hacia el partido de Rosales, ya que cuenta con un aparato movilizador electoral nada despreciable. Pero, resalta, es el ganador el que designa a los candidatos.

“Hay que dejar las puertas abiertas, porque está el empresario Carlos Alaimo, que acompañó a Guanipa y pudiera estar reclamando una participación importante en su proyecto con respecto a la ciudad. En el caso de ganar Guanipa las regionales, cambia la gramática y la lógica de la política para toda la región: se abren nuevas vías para hacer política”.

El porvenir

Para Villasmil, sin embargo, lo más importante son los escenarios venideros en la candidatura de Guanipa a la Gobernación.

“Lo más seguro es que lo inhabiliten, o que lo hagan más cerca de las elecciones para no darle tiempo a la oposición de organizar una respuesta más coherente”.

Henrique Capriles, gobernador de Miranda y líder nacional de Primero Justicia, afirmó recientemente que si este secreto a voces se materializa, el reemplazo de Guanipa saldrá de las filas de su partido. Villasmil, por su parte, cree que UNT no respetaría esa decisión. “Lo que se avecina es la ruptura de las alianzas de la Unidad de cara a las regionales”.

Uno de los problemas más graves que padece UNT, a juicio del experto, es que replica muchas de las conductas que le recrimina al Gobierno nacional: se opone a la hegemonía chavista porque lleva 19 años en el poder, pero este partido, con Manuel Rosales a la cabeza, lleva 22 años ejerciendo el poder en Maracaibo y el Zulia.

“Las hegemonías nacen, crecen, se desarrollan y mueren. Si Un Nuevo Tiempo no tiene la capacidad de trascender la popularidad de Manuel Rosales como caudillo, y de generar liderazgos alternativos, renovados, frescos, va a perecer. Han venido funcionando como una corporación familiar, y eso ni siquiera el chavismo lo hizo, porque Chávez pudo haber dicho antes de morir que su sucesor iba a ser su hermano. Y no lo hizo”.

 

Redacción: José Flores

Foto: Cortesía Alcaldía de Maracaibo

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