#MaracaiboCaos: Robacables dejan a “La Vereda” en penumbras, hasta los policías tienen miedo

La inseguridad reinante en el parque metropolitano Vereda del Lago es una escandalosa evidencia de la indefensión en la que viven los habitantes de la segunda ciudad más importante del país, ya que en este espacio público se encuentra la comandancia de la Policía Municipal y ni siquiera por ello está exento del malandraje que ha convertido a Maracaibo en una urbe en tinieblas.

Según información brindada a TuReporte por personal de mantenimiento del parque que prefirió mantener su identidad en reserva por temor a represalias, en las 65 hectáreas que conforman la llamada Primera Etapa hay más de un centenar de torres de alumbrado con reflectores, de las cuales a la fecha solo funcionan tres, debido a que el cableado del resto ha sido sustraído progresivamente por la delincuencia que toma el control de los predios al caer la noche.

“Había cinco torres, de las cuales en dos semanas se robaron el cable de tres, por eso solo quedan dos torres prendidas. Antes de ayer arreglaron una torre a la que le sacaron un tramo de cable, pero lo volvimos a colocar” indicó un trabajador del área de operaciones al corroborar las denuncias de usuarios que afirman que al caer la noche tienen que salir huyendo de la Vereda debido a la oscuridad.

María José Fernández, usuaria regular de la caminería perimetral, cuenta que solía caminar en el horario de 5.00 de la tarde a 7.30 de la noche que es una de las horas más frescas, pero debió cambiarse a la mañana ya que a pesar de que los faroles pequeños que están al borde de la acera todavía funcionan, los estacionamientos y áreas internas se transforman en un lugar “verdaderamente pavoroso”.

Ni los funcionarios de la comandancia central de Polimaracaibo escapan al temor que infunde el manto negro que arropa al pulmón vegetal urbano. Uno de los gendarmes que custodia el parque sin armamento, confesó de manera espontánea que el patrullaje se cumple esporádicamente y a riesgo ya que muchos uniformados no están dispuestos a exponerse o perder sueño por salir a resguardar lo poco que todavía funciona del alumbrado.

Para los concesionarios de negocios grandes y pequeños en La Vereda, la situación se traduce en pérdidas no solo por la caída en las ventas ante la ausencia de usuarios, sino también por el robo de la infraestructura que ellos mismos costean.

“Hace unas semanas compré una llave plástica para poder surtir de agua el local de jugos y batidos, pero al día siguiente se lo robaron, me puse de acuerdo con otro locatario para comprar una llave de bronce y empotrarla con cemento en el suelo y esa ha sido la única forma de que no se la roben. Aquí no respetan nada, ni siquiera porque esté la sede de la policía, tal vez hasta algo de complicidad haya”, indicó el comerciante que prefirió no dar su nombre.

Extraoficialmente se conoció que recientemente una contratista del área eléctrica hizo una evaluación del estado general del alumbrado y otros componentes para elaborar un presupuesto que permitiera a la Alcaldía estimar el monto de la inversión que se necesita para recuperar la iluminación nocturna en este espacio público.

Aunque pudiera ser un síntoma alentador de que las cosas están por mejorar, no hay una fecha tentativa para el inicio de los trabajos de rescate, por cuanto los recursos de la municipalidad son escasos y las estimaciones se desactualizan con una velocidad abrumadora ante la hiperinflación.

“Se necesita hacer una restructuración de todo el sistema para hacerlo menos vulnerable al hampa, porque pican la tubería que es demasiado frágil y extraen el cable. Habría que ver si con una tubería más gruesa o de un material más resistente se puede reforzar esta debilidad que hay en la infraestructura” señalaron fuentes de la gerencia de operaciones del parque.

La situación no es nueva, en un reporte previo publicado en marzo de este año, ya se conocí del desvalijamiento de todo el sistema de alumbrado con paneles solares y luces LED, instalados en la Segunda Etapa durante la gestión de Francisco Arias Cárdenas en la Gobernación. Las 84 baterías que almacenaban la energía solar para alimentar al sistema fueron sustraídas a pesar de que se encuentran aseguradas en cajeras metálicas a una altura de más de tres metros en la cima de los postes.

Irónicamente se pudo conocer que La Vereda del Lago es uno de los pocos lugares que ha permanecido exento de los racionamientos de servicio eléctrico que azotan a toda la ciudad, pero la población no ha podido disfrutarlo debido al desvalijamiento del alumbrado. Tal parece que a los marabinos en materia de iluminación “cuando no los agarra el chingo, los agarra el sin nariz”.

 

Redacción: Luis Ricardo Pérez P.

Foto: Cortesía

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