El Angelito de Amparo “verá luz” en noviembre

Luego de un año de ausencia, esta Navidad el Angelito de Amparo regresa al firmamento marabino. Tal como lo prometió el alcalde de Maracaibo, Willy Casanova, está previsto su encendido como parte de las actividades enmarcadas en la edición número 52 de la Feria Internacional de la Chinita.

El Angelito de Amparo es un icono de las festividades de feria y decembrinas en Maracaibo y el Zulia. Su creador fue Isauro Valbuena Morillo, quien jamás pensó que su invención duraría tantos años. Este año, el ángel cumple 46 años y está ubicado en las instalaciones del Centro de Operaciones Teolindo Álvarez, (Corpoelec Amparo).

En 1972 se le ofrecieron 200 bolívares a quien diseñara un símbolo para las Navidades de Enelven. Como Isauro era supervisor del área de dibujo se le presentó la gran oportunidad.

En 2014, Isauro, quien para la fecha tenía 80 años, ofreció una entrevista a un medio impreso regional. Durante el relato, rememoró sus días como dibujante en Enelven y recordó cómo creó al Ángel de Amparo.

Una idea que brilló más de cuatro décadas

El proceso no fue fácil, pero se encontró la idea precisa que se convirtió con el paso del tiempo en parte de la historia de Maracaibo. Cuando tenía 38 años y era supervisor del área de dibujo en Enelven, le llegó la gran oportunidad.

“La idea era inicialmente hacer algo alegórico a la Navidad. Los canadienses que manejaban la empresa abrieron un concurso entre todo el personal. Al que tuviera una idea de algo que se pudiera hacer le darían 200 bolívares, pero muchos se desanimaron y no participaron”, contó Valbuena.

El gerente de la empresa habló con él y le pidió el anhelado símbolo. Allí empezó el trabajo creativo. Sin embargo, antes de llegar al ángel pasaron varias ideas para descartar.

angelito de amparo

“Como los muchachos no querían participar yo me di la tarea de idear algo. Primero pensé en la cabeza de Kilovatico (mascota de Enelven) pero era muy costoso”. También se le ocurrió dibujar un árbol, una cruz, hasta que “algo me iluminó, empecé con el plano de la antena que medía 48 metros, con dos vientos que sostienen de la antena dibujé el ángel, quedó muy bonito”.

Una vez que lo vio encendido ocurrió la primera desilusión: las luces azules que había elegido no alumbraban mucho y solo se podía ver si se estaba de frente a las dos guayas que sostenían la antena.

Historia de modificaciones estructurales

La solución llegó un año después. Cuando agregaron el mismo diseño a la tercera guaya que sostenía la antena, además cambiaron los bombillos a incandescentes. “Desde entonces se ve en todas partes. En Santa Cruz se ve, hasta del otro lado de Puente”.

El Angelito de Amparo tuvo otras modificaciones. En 1995 se aumentó la altura de la antena hasta que llegó a los 110 metros y de mil 140 pasaron a mil 380 bombillos. “Estaba muy contento porque se veía de todos lados”.

En 2012, Valbuena tuvo la oportunidad de encender de nuevo el Ángel, los recuerdos volvieron a su mente y junto a su familia que considera su gran tesoro, añoró aquellos tiempos de dibujo. “Quisiera que eso se conservara y nunca lo vayan a descuidar”, indicó en esa oportunidad.

Angelito de Amparo: casi dos años en la oscuridad

El Ángel de Amparo se encendió la última vez el viernes 16 de noviembre de 2016. Antes de la iluminación se le realizaron trabajos de mantenimiento de la estructura, los cuales fueron coordinados por el equipo de Operación y Mantenimiento de Distribución de la Corporación Eléctrica Nacional.

Las labores de mantenimiento consistieron en la revisión, desmontaje y montaje de unos mil metros de cable y una cantidad similar de bombillos, material que debe ser remplazado por los efectos del tiempo a la intemperie. Adicionalmente, el personal de telecomunicaciones revisó y optimizó el software con tecnología “hecha en casa” e inalámbrica para el encendido remoto.

En esa oportunidad se encendieron los mil 822 bombillos que dibujan el icónico Angelito de Amparo. El símbolo de 120 metros iluminó las navidades en un horario de lunes a viernes de 7.00 de la noche a 12.00 de la media noche, mientras que los fines de semana, brilló hasta las 7.00 de la mañana.

Este año los marabinos abrigan la esperanza de que el Angelito de Amparo muestre el “milagro” de su luz y vuelva a ser el ícono de la alegría, de la iluminación, de aquellas Navidades de amor y abundancia.

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografías: Archivo

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