Acuarismo de agua salada, o “el lujo” de vivir con Nemo y Dory

Contemplar un acuario de agua salada es caer presa de una hipnosis instantánea. La sinuosidad y el colorido de estos mundos alienígenas, actúan como una especie de opio sensorial, que se roba la noción del tiempo y estrés de quien los mira, transformando al espectador casual o empedernido en un perplejo astronauta de vitrina.

Con frecuencia grandes empresas, hoteles, restaurantes y consultorios aprovechan las cualidades cuasi-anestésicas de estos ecosistemas de galería, para infundir calma y propiciar interacciones positivas entre sus visitantes y residentes.

Tomando en cuenta lo anterior, no es de extrañar que este oneroso pasatiempo prospere en Maracaibo a pesar de la crisis, gracias a la visión de empresarios como Néstor Urdaneta, quien aprovechó la desaparición de competidores locales, para expandirse y “atrapar en su red” a un compacto pero acaudalado cardumen de entusiastas, que no escatiman en costos a la hora de  potenciar la espectacularidad de sus océanos privados.

Peces gordos

Como propietario de la tienda Aquario’s C.A., especializada en peces ornamentales de agua salada, Néstor sabe muy bien que el tamaño del recipiente determina el potencial de crecimiento del pez, por eso cuando se le presentó la oportunidad, no dudó en invertir en la ampliación de su negocio, comprando una sede más grande y vistosa que abrirá sus puertas a mediados de octubre en el centro comercial Plaza 75.

“Hay mucha gente (empresarios) que se protegen y no quieren arriesgar. Nosotros siempre hemos creído en Venezuela y eso nos ha dado buenos resultados, hasta el punto que estamos haciendo una tienda nueva, diseñada desde cero para satisfacer estructural y operativamente todas las necesidades de este negocio. El nuevo local tendrá un gran acuario de exhibición que será visible desde la avenida 3H para captar la atención de todo que pase” explicó Urdaneta al asegurar con evidente orgullo, que han puesto todo el empeño en armar lo que a su juicio será la tienda más completa y vistosa del ramo en el occidente del país.

Aunque también ofrecen una amplia selección de especies de agua dulce, el empresario afirma que su principal objetivo es el acuarista de agua salada, debido a la altísima rentabilidad de ese segmento, donde el precio de los peces oscila entre 10 dólares y cuatro mil dólares, dependiendo de la rareza y tamaño del espécimen.

“En una oportunidad hubo una persona que compró casi ocho mil dólares, en unos 12 peces y corales” detalla Urdaneta al remarcar que su clientela suele buscar lo más exclusivo y espectacular porque tienen los recursos financieros para costearlo.

Los favoritos

Debido al gran éxito de la película Buscando a Nemo de Disney y Pixar, las variedades más solicitadas, tanto por niños como adultos, siempre son el pez payaso (Amphiprioninae) y el cirujano azul (Paracanthurus hepatus). Pero antes de dejarse arrastrar por la “fiebre” que contagia al nuevo aficionado, Eduardo Lucchese, asesor principal de ventas en Aquario’s, recomienda observar con rigurosidad ciertos parámetros críticos para garantizar la salud y larga vida de esta inversión.

“La gente lo quiere todo para ya –confiesa el especialista-, pero tiene que entender que estamos hablando de seres vivos que requieren de condiciones muy específicas para sobrevivir. El cirujano Azul es una especie muy delicada que solo se reproduce en libertad y demanda un ambiente estable para prosperar, mientras que el pez payaso se cría en cautiverio y esto lo hace más resistente a enfermedades y hongos, ya que nace aclimatado a la vida en acuarios”.

Esto convierte a “Nemo” en una especie idónea para iniciarse, y luego que ya el ecosistema esté debidamente asentado, la familia puede salir junta “en busca de Dory”.

Lucchese y Urdaneta coinciden en que es tal la popularidad de estas “celebridades” submarinas, que cada 21 días reciben despachos de ejemplares que no duran más de una semana en la tienda.

Otros productos de alta rotación son los alimentos para peces, así como los suplementos de calcio, magnesio y alcalinidad para los corales que aportan gran vistosidad a los ambientes.

Grande es mejor

La regla de oro en esta afición dicta que “a mayor tamaño del acuario, mayor estabilidad del ecosistema”, por eso Eduardo (también conocido como “Wally”) aconseja iniciarse con un tanque de al menos 300 litros, para contar con suficiente espacio donde albergar todos los componentes de un hobby que no tarda en aumentar su escala.

Aquario’s cuenta con sus propios arquitectos, herreros y carpinteros para construir los tanques y muebles, según el espacio dispuesto por el cliente, pero bajo unos requerimientos funcionales muy específicos que no admiten margen de error en el manejo de las cargas (peso) ni en la disposición de las tuberías que conectan los sistemas de filtrado y temperatura, ocultos bajo el tanque o en cuartos de máquinas.

“Aunque en el mercado hay elementos decorativos artificiales que imitan a los corales y piedras con un menor peso, nosotros preferimos usar todo natural, agua arena y rocas de mar debidamente seleccionadas para que preserven todos sus nutrientes. Todo esto va sumando peso y ocupando un volumen dentro del acuario. De ahí que un hábitat de 300 litros necesite una estructura capaz de soportar una tonelada” explica Wally.

En cuanto al tamaño de las poblaciones, las fórmulas del acuarismo de agua salada indican que debe haber 40 litros de agua por cada pez mediano, pero un espacio puede llegar a soportar poblaciones más grandes si cuenta con robustos sistemas de filtrado y químicos de alta eficiencia.

Servicio ante todo

Cada compra es una inversión que afianza la relación entre el cliente y proveedor. Por razones obvias, es ideal que el cuidado y mantenimiento de estos ecosistemas recaiga en manos experimentadas para evitar costosos errores.

“Nuestra labor va mucho más allá de la comercialización. Nos gusta estar encima del cliente y ofrecerle el mejor servicio post-venta y de mantenimiento, ya que cada caso es tan particular como su acuario y por ello tienen necesidades específicas” cuenta Lucchese al recalcar que “si es preciso, vamos tres o cuatro veces a la semana para chequear el acuario, ya que hay clientes que tienen tanques de hasta cuatro metros de largo en los que han hecho inversiones muy grandes, así que no queremos que nada vaya a salir mal”.

Por último Néstor Urdaneta se muestra optimista ante las perspectivas de crecimiento, ya que cuenta con un mercado cautivo en expansión. Muestra de ello es que son el único comercio del ramo que en los últimos cuatro meses ha importado peces y ya cuentan con clientes en todo el Zulia, Barquisimeto, Valencia, Caracas, Margarita, Mérida y Puerto Ordaz.

 

Para más información acuda a @AquariosCA en Instagram y Twitter.

 

Redacción: Luis Ricardo Pérez P.

Fotogtafía: Cortesía Aquario’s

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *