¿Quién manda en la Vereda del Lago?

Aunque parece una interrogante sencilla, su respuesta no lo es. Quizás la mejor forma de contestar sea con un absoluto y rotundo “depende”.

El nombre Vereda del Lago hoy es usado para referirse a tres parques recreacionales ubicados a orillas del Lago de Maracaibo, que pese a compartir una especie de “marca paraguas”, funcionan bajo la jurisdicción de instancias de gobierno distintas, debido a las circunstancias políticas que desafían en el ordenamiento jurídico vigente.

Trilogía urbana

Antes de entender cuál terreno se está pisando, es preciso hacer un poco de historia patria. El 18 de noviembre de 1978, durante la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez, abre sus puertas al público el entonces llamado Paseo del Lago, como un espacio dirigido a mejorar la calidad del ambiente urbano en la ciudad de Maracaibo. Luego en septiembre de 2001, durante la primera gestión de Giancarlo Di Martino (entonces miembro del partido UNT), el espacio fue elevado al estatus de parque metropolitano y en mayo de 2005, durante la segunda gestión de Di Martino (ya con el MVR) se crea el Servicio Autónomo Vereda del Lago (SAVEL) como ente paramunicipal destinado a la administración del consagrado “pulmón vegetal de la ciudad”.

Hasta este punto todo camina dentro de los parámetros legales contemplados en el artículo 56 de Ley Orgánica de Régimen Municipal, que (en su numeral 2, literal “a”), deja bastante claro que los parques recreacionales “son competencias de los municipios”.

Las complicaciones llegan a finales del 2013, cuando la Gobernación del Zulia, enmarcada en el Plan Estratégico para el borde Costero Coquivacoa, emprende la obra denominada “Segunda Etapa”,  justo al lado del extremo norte del parque original, con el fin de “rescatar la belleza natural que se opacó en la década de los 70 por la insistencia en tomar las áreas costeras con fines productivos”. Al menos así lo expresó el entonces responsable del proyecto, Giovanni Villalobos, secretario de Cultura de la Gobernación, quien también aseguró que con la obra no se usurpaban competencias de la Alcaldía.

La tercera entrega de esta saga urbana llega en marzo de 2016 con la inauguración del llamado “Paseo del Lago 3”en las inmediaciones del Parque La Marina, la cual logra erigirse en tiempo récord gracias a la participación de la empresa privada en coordinación con el ejecutivo regional.

Desde entonces la comunidad hace uso indiscriminado de los tres espacios sin distinción de jurisdicciones ni mayores lecturas políticas de fondo, que las plasmadas en las placas inaugurales de las referidas áreas urbanas.

Estatus actual

Con tan solo tres días de haber sido designado presidente del SAVEL por la alcaldesa Eveling Trejo de Rosales, Ricardo Boscán, ya vislumbra que el rescate de la seguridad y la infraestructura del parque (en su primera etapa), serán los principales retos de su nuevo rol.

El extitular del aseo urbano municipal destaca que uno de los clamores más recurrentes de los usuarios es la ausencia de iluminación en las caminerías y estacionamientos, lo cual incrementa el factor de inseguridad y da pie a actos vandálicos e inmorales en los espacios públicos.

Boscán plasma en su primer balance el robo de aproximadamente tres kilómetros de cableado tipo 2, 4 y 6, así como más de 400 bombillos. Situación por demás irónica, si se tiene en cuenta que los espacios afectados albergan también al comando central de la Policía Municipal.

Según el artículo 1 del reglamento sobre el funcionamiento de la Vereda del Lago, promulgado en la resolución 728 de enero año 2012, “El parque se encuentra constituido por 65 hectáreas, comprendidas por áreas verdes, áreas comerciales, caminerías, zonas deportivas y recreativas; supervisadas por el Servicio Autónomo Vereda del Lago (SAVEL) “administrador del parque” y resguardada por la Policía Municipal de Maracaibo.”

Por esta razón, el presidente de la paramunicipal recalca que el resguardo de los usuarios y bienes de la Vereda no es “un favor” que se le está pidiendo a Polimaracaibo, sino una de sus competencias directas.

“Yo tengo pensado en las próximas semanas pautar una reunión con el general Rubén Ramírez Cáceres, para plantearle la situación de vulnerabilidad que hay en el parque, a fin de que tome los correctivos que crea pertinentes para el beneficio de la población y los bienes que ahí existen, que son de la gente” sentenció Boscán.

El funcionario agrega que otro elemento crítico que abordará como prioridad es el mejoramiento del sistema de irrigación obsoleto, el cual está afectado por la inoperatividad de la planta de agua que alimenta los tanques para el riego.

Autogestión como base

A juicio de Boscán, un modelo de autogestión con apoyo de la empresa privada, sería la opción más viable para suplir las deficiencias presupuestarias y atender las necesidades de mantenimiento.

“Hay que revisar el tema de los convenios en el uso de espacios. Ahí hacen vida comercios formales como el Vereda Gym, y Aquamanía, los cuales gozan de concesiones otorgadas durante la gestión de Di Martino y a las cuales aún les queda mucho tiempo de vigencia. En mi opinión se les pudiesen actualizar algunas tarifas para mejorar los recursos que entran por autogestión, pero hay que revisar los fundamentos legales junto con la Alcaldía” apunta el presidente del SAVEL, al remarcar que la municipalidad tiene un presupuesto deficitario que no da abasto para costear todo lo que hace falta.

Entre las modalidades para generar recursos, el gerente público estima que podrían evaluarse el alquiler de espacios publicitarios o incluso otras concesiones.

Dispuesto a cooperar

Sin querer ahondar en consideraciones legales, Boscán reconoce la necesidad de sumar esfuerzos para brindarles una mejor experiencia a los usuarios de la Vereda del Lago, por ello asegura que desde su gestión procurará establecer enlaces con los responsables de la segunda y tercera etapa que están bajo jurisdicción regional a fin de integrar visiones para el beneficio de la ciudadanía.

“La jurisdicción municipal en la Vereda llega hasta el puente peatonal que va hacia la segunda etapa y a partir de ahí es competencia de la Gobernación del Zulia. En este momento no tengo enlace con ellos porque no he tenido oportunidad de conversar con nadie sobre la Vereda 2 y Vereda 3, pero hay que ver como se establece la comunicación sin que sea visto como un asunto político” concluye el alto funcionario al ratificar que de su lado tiene “la mejor disposición a trabajar en pro de la ciudad”.

 

 

Redacción: Luis Ricardo Pérez P.

Fotografía: Cortesía Carlos Sosa

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