El súper del “Costa Verde” regresará a manos privadas en los próximos días

El Costa Verde es un centro comercial casi mítico para los marabinos mayores de 40 años, no solo porque en los 80’s fue el epicentro de una vibrante cultura pop, sino también por una arquitectura bioclimática, que sigue estando vigente y en muy buen estado después de 45 años. A pesar de su ideal ubicación e infraestructura, hoy este espacio luce desolado, pues sus locales ancla (cine, supermercado, bingo, bowling y bancos) se han visto afectados en los últimos 25 años por entuertos legales y políticos, pero esto comenzará a cambiar muy pronto.

Tras ser estatizado por orden presidencial en el año 2010, el “CADA del Costa Verde” -como aún se le conoce al supermercado de este coloso de hormigón- pasó de ser un imán de clientes para el centro comercial, a una especie de purgatorio donde penaban bachaqueros, desposeídos y aburridos trabajadores, que suspiraban melancólicamente al contemplar anaqueles vacíos, neveras dañadas y pasillos solitarios.

Una muerte anunciada

En el año 2017 el fracaso de la red estatal de distribución de alimentos era ya tan evidente, que el propio presidente Nicolás Maduro, no tuvo más opción que reconocer públicamente lo que ya todo el país sabía: “Abastos Bicentenario se pudrió”. En solo siete años, la corrupción endógena le había clavado una estaca en el corazón a la estructura creada por el extinto mandatario Hugo Chávez.

En todo el país unos 6.000 de los 9.000 trabajadores que antes habían pertenecido a las empresas CADA y ÉXITO quedaron desempleados, a pesar de la inamovilidad laboral existente. En Maracaibo, solo las sucursales de Centro Sur y Costa Verde seguía abiertas, pero en una especie de estado vegetativo, que en lugar de clientela, solo le aportaba dolores de cabeza a los respectivos centros comerciales.

La crisis de la red pública abrió las puertas a que la cadena privada de supermercados Nacional de Alimentos, S.A. (NASA) retomara su antiguo local de Fuerzas Armadas (hoy Av. Paul Moreno), lo cual inspiró a Alfredo Provenzani, propietario de la empresa, a proponerle al Ministerio de Alimentación que se le diera en concesión la sede del Costa Verde, así como el resto de las sucursales de Abastos Bicentenario en la región para desarrollarlos bajo su marca.

Abonando el terreno

Aunque el empresario de ascendencia italiana contaba con el visto bueno de la familia Pinto Laureiro (propietaria del local) y del ex gobernador del Zulia, Francisco Arias Cárdenas -a quien había ayudado combatir la escasez de alimentos del 2015, importando alimentos desde Colombia-, no pudo obtener la aprobación de las autoridades gubernamentales en Caracas.

Hace un año, la providencia administrativa 002-2017 del Ministerio de Alimentación, publicada en Gaceta Oficial número 41.275, constituyó el Comité de Licitación para la Venta y Permuta de Bienes Públicos de la sociedad mercantil Red de Abastos Bicentenario, S.A., (RABSA). La medida abría formalmente las puertas para escuchar ofertas de empresarios privados interesados en comprar los bienes de la fracasada red estatal.

Extrañamente, las aguas no decantaron en favor de Provenzani, a pesar de que este venía solicitando desde hace rato desarrollar comercialmente el punto del Costa Verde y contaba con la infraestructura y experiencia en materia de consumo masivo.

Nuevos inquilinos

Locatarios del centro comercial informaron extraoficialmente a TuReporte que el manejo del cotizado local de los Pinto Laureiro, fue adjudicado “a los mismos de Supermarket y Panadería Fiorella, que cuentan con sucursales en Amparo, Los Olivos y la Curva de Molina”.

Según informaciones difundidas por medios digitales locales, el referido supermercado forma parte del Grupo San Juan y es propiedad del empresario Omar Barrios.

El pasado viernes 2 de noviembre, durante la inauguración de la nueva tienda de Supermarket Fiorella en Los Olivos, el propio Barrios confirmó que tomaría el control del antiguo CADA del C.C.C.V., al destacar que entre los planes de la empresa estaban abrir dos nuevas sucursales: una a inaugurarse próximamente en el sector San Jacinto de la zona norte y la otra en el Costa Verde, aunque no especificó la fecha.

Contrario a lo indicado por Barrios, fuentes consultadas por este medio, aseguran que está previsto que el nuevo supermercado lleve por nombre “La Despensa” y no Fiorella, por razones aun desconocidas.

Por ultimo detallan que a pesar de cualquier lectura colateral que pueda haber sobre los nuevos locatarios, lo más importante es que la reactivación del supermercado ayudará a devolverle al centro comercial algo de la vida que tuvo durante su época dorada y quizás esto sea un punto de partido para recuperar otros espacios estratégicos como el bingo (clausurado por la comisión nacional de casinos), el antiguo local de Calle Vieja (extinto Papa’s Bowling) o el cine.

 

 

Redacción y Fotografía: Luis Ricardo Pérez P.

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