Hasta 15 dólares pagan “por fuera” para llenar el tanque de gasolina sin cola

Aunque no es una práctica legalizada, ya se institucionalizó el cobro de la gasolina en dólares. Gran cantidad de usuarios pagan en moneda extranjera y en efectivo para tanquear sin hacer cola.

Según algunos comentarios, en cada estación de servicio más de 100 vehículos diarios pasan “directo” y pagan “por fuera” para no esperar hasta seis horas en una cola, ahorrarse el madrugonazo y la inclemencia del sol.

En algunas bombas hasta tiene un lugar especial para entrar y esperar su turno. Un bombero lo atiende y mientras el cliente aguarda a la sombra, le rectifican el aire a los neumáticos y hasta le limpian los vidrios al automóvil.

Los montos son variados y van desde cinco hasta 15 dólares por tanqueo. Todo depende, no solo del tipo de vehículo, sino de la manera como el usuario entra “referido” a la estación de servicio.

“Por fuera” literalmente

Está el cliente que llega, estaciona en la periferia y se acerca “hecho el willy” para ver como va la cosa. Ese cliente lleva su caleta en la cartera, se acerca y ofrece, cinco, seis, ocho dólares y “negocea” con el bombero.

“A las camionetas les cobramos full, porque meten más gasolina y esa gente tiene cobres, no regatean”, admite un trabajador en una estación de servicio del norte de Maracaibo.

Otra modalidad tiene que ver con la frase “por fuera” literalmente. Son esos clientes que van “referidos” por un amigo que tiene un amigo que es primo de alguien que trabaja en una bomba.

Estos usuarios llegan hasta la entrada “preferencial” y se anuncian: “vengo de parte de Pedrito” o “José te mandó saludos”. Con esas palabras se afloja la cadena y los carros pasan libres, se acomodan y entran de retroceso hasta la isla, donde surten y se van.

El pago ya lo recibió Pedrito o José, que ni porta por la estación de servicio, y quien además comparte sus ganancias con los bomberos. Este servicio VIP tiene el costo de 15 dólares efectivos.

“Pagame la gasolina como queráis”

Por otro lado, quienes hacen colas de horas, llegan al surtidor pertrechados con lo que tengan a la mano. “Yo recibo lo que el cliente tenga: panes, plátanos, arroz, un refresco, el desayuno o lo que sea”, comenta un bombero.

Al final del día, los trabajadores reúnen una pequeña “comprita” que les ayuda a solventar el día a día de su familia. Lo que reunen en dólares lo dividen entre los involucrados y con eso pueden sumar un ingreso diario de 10 o 15 dólares.

Si se toma en cuenta que el último precio legal fijado para la gasolina fue de 6 bolívares por litro para la de mayor octanaje, luego de la reconversión de agosto de 2018, ese monto quedó totalmente desfasado. Ahora cada quien paga como quiere o como puede, dentro de sus posibilidades.

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografía: Archivo

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