Venezolanos inyectan monedas virtuales en sus cuentas pese a su inestabilidad

Un bolívar famélico y un dólar paralelo inestable fortalecen el Bitcoin en
Venezuela, pese a los temores naturales que ofrece la moneda virtual
inventada por Satoshi Nakamoto, activa como alternativa para algunos
mercados desde 2009 en Japón, con todo y que carezca de supervisión y no
cuente con reservas probadas.
En el último año el número de compras con la “criptodivisa” en el país se
disparó, según la página coin.dance. En agosto de 2016 el total de euros en
transacciones con bitcoins por semana en el país era de 11.674 euros, ahora
roza el millón y medio, un crecimiento del 12.749,1%, el equivalente a casi
seis millones de euros, lo que evidencia como los venezolanos apuestan por
adquirir monedas virtuales como activos para proteger sus ahorros.
Las restricciones impuestas por parte del gobierno de Nicolás Maduro para
operar con divisas la convierten en una alternativa, de acuerdo con páginas
especializadas.
“Parece más seguro y menos inestable el Bitcoin que la página Dólar Today.
En el corto o mediano plazo este sistema monetario será mundial”, refiere
Iván Cañizalez, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la
Universidad del Zulia, quien cree que el principal riesgo recae en la falta de
transparencia sobre los responsables de las transacciones, pero con el paso del
tiempo economías importantes como la china le abren paso. “Allá ya se
efectúan pagos en bitcoins a través de los teléfonos”, agrega.
Es un imán para actividades ilícitas. Una vía sin reflectores para
narcotraficantes y corruptos que tenían a la banca suiza como fortínEl periodista español Diego López, de Diario Bitcoin, refiere en Cinco Días,
que la compra de bitcoins en Venezuela no se realiza a través de empresas
especializadas de intercambio como en España, por los controles del
Gobierno. La vía principal son transacciones en localbitcoins.com., una página
web que funciona como intermediadora bilateral entre compradores y
vendedores. “Un tablón de anuncios donde los oferentes ofrecen sus precios y
cantidades y los demandantes deciden si aceptan o no”.
En Facebook resalta otra ruta gracias a la creación grupos privados en la red
social donde los miembros compran y venden a otros. “La única diferencia
con la página citada previamente es que, además de estas operaciones,
también se ayudan y se aconsejan mutuamente en el muro del grupo. Estas
comunidades están formadas tanto por residentes y no residentes en
Venezuela. Aquellos que no viven ya en Venezuela venden divisas
internacionales a los residentes para que puedan comprar bitcoins a un precio
inferior”.
Sin embargo, a diferencia de López, especialistas que prefieren guardar el
anonimato hablan del mining o comercialización de la moneda a través de su
creación y venta, proceso tecnológico altamente complejo. Para crear un
bitcoin, se debe resolver un algoritmo en un computador; una vez lo hace,
recibe a cambio un bitcoin.
Salvador Robayo, en un reportaje para el Espectador, lo simplifica así: “Cada
vez que resuelve uno de esos problemas, se procesa un bloque de bitcoins y el
minero (dueño del computador) es recompensado con unidades de moneda. La
dificultad de los puzzles aumenta cada vez más para así asegurar un flujo de
bitcoins. Cada día se pueden producir, máximo, 1.800 unidades de la moneda.
Un proceso que requiere mucha electricidad, y por eso son pocos los países en
donde el mining es rentable.
“En el primer lugar con más mineros está China, donde la electricidad tiene
un costo muy bajo, lo cual permite la creación de operaciones altamente
efectivas. China controla por lo menos el 70 % del mercado de la creación de
bitcoin, con la competencia más cercana en India, donde se hace 4 % del
mining total en el mundo. Venezuela está emergiendo como un importante
competidor de la industria de mining en China”.

Venezuela, en teoría, tendría una ventaja frente a otros países de la región. La
energía eléctrica es muy barata y con todo y la estabilidad del suministro el
precio es mínimo, pues está subsidiado por el Ejecutivo.
Así los venezolanos estarían convirtiéndose en estrategas matemáticos-
tecnológicos para generar dólares con la fabricación por retazos de bitcoins.
Edinson Morales justifica esta búsqueda en el interés de obtener monedas
duras para sortear las mandíbulas de la crisis.

Redacción: Raúl Semprún

Fotografía: cortesía AFP

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