Seguros en dólares “alivian” las dolencias del sistema de salud venezolano

Juan tiene 32 años. Hace dos meses tuvo una caída y se desgarró los ligamentos cruzados de la pierna derecha, un traumatismo que requiere intervención quirúrgica inmediata. Sin embargo, aún el joven no pudo operarse.

Su primera opción fue acudir al hospital Dr. Urquinaona, mejor conocido como Central. Y aunque pensó que en un centro de salud público sería más fácil y económico resolver su padecimiento, la realidad le mostró otro panorama.

Ninguno de los exámenes diagnósticos, como resonancia y estudios de laboratorio se realizan en el hospital, así que tuvo que pagarlos en centro privados. Solo para reunir el dinero de la resonancia se tardó dos semanas.

Una vez que verificaron la naturaleza del traumatismo y determinaron la necesidad de practicar una cirugía, los médicos colocaron en las manos de Juan una larga lista de insumos y medicamentos. Así como el requerimiento de un artroscopio, equipo necesario para operar una rodilla y que no tiene el hospital.

Una búsqueda infructuosa

La orden fue “búscalos y cuando tengas todo vienes para programar la cirugía”. Es casi imposible cubrir tantos requerimientos, según comenta Juan, quien regenta una panadería artesanal y es cabeza de una familia de cuatro miembros.

“Me pidieron todos los medicamentos anestésicos, 24 soluciones, 10 pares de guantes, 10 paquetes de gasas, jeringas, yelcos, compresas, tapabocas, bisturíes y muchas otras cosas más. Hasta el alcohol para limpiar las heridas”, detalla.

Además, el alquiler del artroscopio es de 100 dólares (hace dos meses), eso sin contar todos los exámenes de laboratorio, cardiológicos y pulmonares que se piden como rutina para una cirugía.

Juan buscó la opción de resolver su padecimiento en una clínica privada. Fue imposible, las pocas instituciones que ofrecen esa especialidad exigen el pago en divisas, con costos calculados al precio del dólar el día de la intervención y a razón de unos mil 500 dólares solo por honorarios médicos y gastos operativos. Además, la mayoría prefiere trabajar con aseguradoras.

Seguros en dólares son un “alivio”

Ante esta crítica situación del sistema de salud público y privado, los seguros en dólares se convierten en un “alivio”. Por ejemplo, la propuesta de Atrio Seguros con su nuevo producto con protección en USD, Titanio.

Titanio ofrece pólizas a la medida de cada cliente, con coberturas que van desde los 10 mil y hasta los 50 mil dólares, agotables por persona, año y patología. Además ofrecen cobertura para el titular, cónyuge y padres hasta 75 años. Hijos y hermanos hasta 25 años.

Este producto provee de atención médica en Venezuela, con cobertura internacional para enfermedades críticas como, enfermedades neurológicas, cirugía cardiaca y angioplastia, cáncer, trasplantes de órganos, politraumatismos, insuficiencia renal crónica (diálisis), quemaduras y proceso séptico mayor.

La suma asegurada o cobertura se calcula a precio DICOM al momento de la ocurrencia del evento. Sin aplicación de deducible dentro de Venezuela y con una porción deducible en el exterior.

También ofrece coberturas especiales, como servicio médico del asegurado, indemnización extraordinaria por $ 2.500, vida $ 1500 (solo titulares), servicio funerario $ 1,500, accidentes personales $ 1.500 y asistencia médica domiciliaria y coberturas adicionales como maternidad, entre otros.

El pago es una anualidad, que se calcula según la edad y otras características personales de cada cliente, pero que ronda entre los 300 y 400 dólares anuales por cada asegurado.

En Maracaibo, este seguro trabaja con cuatro grandes clínicas de la ciudad. Además está disponible en otras dos clínicas en Cabimas y 98 centros de salud privados en todo el país.

Contactos:

@vyvhobaica

https://linktr.ee/vyvhobaica

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografía: Archivo

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