¿Por qué se apagaron los fuegos en Caldero’s, el restaurante más “exitoso” de la Zona 3?

Con un formato de comedor estilo buffet y suculentas recetas tradicionales, Caldero’s restaurante atraía a la esquina de 5 de julio con la avenida 3G, una clientela diaria de 400 personas, que lo rankeaban como el monarca de los mediodías en la Zona 3 de Maracaibo, pero a finales de 2016, sin previo aviso, el fuego se apagó, dejando un vacío que aún perdura en los corazones y estómagos de sus fieles comensales. ¿Qué pasó?   

Bajo un modelo de negocios de comida por peso, Caldero’s nació en el año 98 durante el auge de las ferias de comida en los centros comerciales Lago Mall y Ciudad Chinita. El éxito y la creciente demanda del mercado los llevó a abrir una tercera sucursal en la calle 79, detrás de la Torre Empresarial Claret, pero el atractivo de su sazón casera a precios irresistibles era tal, que en febrero de 2012 se mudaron a una moderna y espaciosa sede en el bulevar de la ciudad, donde durante cinco años acapararon sin problema el segmento de los almuerzos ejecutivos.

La moderna estructura de color gris cemento, acentos rojos y marcos blancos de geometría irregular, diseñada por el arquitecto Carleto Guanipa, era un palacete del disfrute donde una hermosa barra de granito color ocre con incrustaciones de cuarzo servía de pasarela a las bandejas que elegían entre las suculentas opciones que salían de la cocina del Chef Michel Beauchamp y su equipo de 32 personas.

Todos los días de lunes a domingo, entre 11.30 de la mañana y 4.00 de la tarde, el aire de aquella estancia de rojo escarlata y marrón chocolate con sillas blancas al estilo cafetería italiana, se cargaba de aromas como lomo negro, strogonoff de pollo, lomito caprese, bistec encebollado, cordon bleu a la crema, pescado al ajillo, sierra al grill con finas hierbas, pasticho, plátano caramelizado, chorizo, arroz jambalaya, patacones, yuca con mantequilla, ajo y perejil, vegetales al vapor, ensaladas crudas y cocidas y pastas de diverso tipo, entre muchas otras opciones de un recetario tradicional que convivía armónicamente con la cocina fusión.

La relación precio valor era un tiro al piso para los propietarios y los comensales. En mayo de 2016, a escasos meses de cerrar sus puertas, el salario mínimo integral se ubicaba en Bs. 33.636 (Bs. 15.051 de sueldo y Bs. 18.585 de bono alimentación), lo cual equivalía a unos 32 dólares a la tasa no oficial del momento (Bs. 1.050). Esto quiere decir que con precios que oscilaban entre Bs. 2.800 y 3.600 ($2,6 a $3,4) el público de Caldero´s podía disfrutar de un almuerzo ejecutivo compuesto por una proteína (pescado, pollo o carne) y dos contornos, invirtiendo solo la décima parte de un salario promedio en cada sentada.

En enero de 2016 todo comenzó a complicarse. La espiral inflacionaria disparada por el ascenso progresivo del dólar paralelo fue mellando gradualmente la estructura de costos y el poder adquisitivo del público al que iba dirigido aquel formato de negocio.

Ángel Morán Blanco, socio del restaurante cuenta a tuerporte.com que “básicamente lo que sucedió con Caldero’s, es que a partir del año pasado en enero, el tema inflacionario empezó a hacer muchos desajustes en el costo de los alimentos y el concepto que nosotros teníamos que era de cobro por peso, no se podía mantener al ritmo de los aumentos. Ese incremento drástico impactaba directamente al cliente final y el precio por kilo para compensar los costos se había vuelto muy elevado, haciendo que el plato fuera muy caro para el target al cual estábamos dirigidos”.

El modelo de negocios de un buffet por kilo, se maneja en base a la utilidad combinada entre los márgenes de ganancia de las proteínas y los contornos. “Las proteínas y los acompañantes tienen costos distintos, entonces uno compensa el otro, pero al empezar a encarecerse las proteínas el modelo no se puede sostener”, explica el restaurateur que ahora redirige sus esfuerzos hacia otro formato en el mismo ramo.

El punto de la 77 con 3G era demasiado bueno para dejarlo ir así nada más, y debido a que el fracaso fue del modelo de negocios, Morán y sus socios ahora evolucionan para apuntar un nuevo segmento de mayor perfil socioeconómico, más en sintonía con el resto de la oferta gastronómica  en la zona gourmet de la ciudad.

“Nosotros estamos migrando hacia otro target. Estamos evolucionando y modificando absolutamente todo el restaurante en un concepto nuevo que el público zuliano deberá esperar a que esté listo para conocerlo y no echar a perder la expectativa”, acota Morán, al adelantar que el nuevo negocio que espera abrir en diciembre de este año, tendrá un menú a la carta y manejará una variada oferta de licores para satisfacer a un público más selecto.

De momento una nueva fachada con revestimiento en ladrillo emerge sobre la barda que intenta resguardar la sorpresa, dando pistas de un ambiente quizás más cálido y acogedor que aguarda en el interior de la estructura. Solo resta tener paciencia y algo más de disponibilidad económica para disfrutar del nuevo concepto.

 

Para más información puede ingresar a:

Instagram: @calderosrest

 

Redacción: Luis Ricardo Pérez P.

Fotografía: Cortesía Caldero’s restaurante

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