Pánico político inunda a Maracaibo de “gangas inmobiliarias”

A mediados de diciembre agentes de bienes raíces en Maracaibo comenzaron a difundir a través de sus redes sociales listados de propiedades en oferta. Apartamentos, casas, locales comerciales y terrenos en la ciudad registraron precios, que traducidos a tasa de dólar no oficial, representan entre $5.000 y $130.000 menos que en noviembre de 2017. ¿Qué motivó semejante descuento?

Para entender lo que está pasando en el mercado inmobiliario local, hagamos un pequeño ejercicio de imaginación. Supongamos por un momento que la región y la ciudad son unidades de negocios de una empresa llamada Venezuela, cuyas acciones (terrenos y apartamentos) se han venido depreciando progresivamente en los últimos tres años, a causa de caídas en los ingresos globales, baja productividad y malas decisiones de la alta directiva.

En este contexto, las elecciones municipales y de gobernador en el Zulia representaban para muchos tenedores de acciones (propietarios), la oportunidad de contar con nuevos gerentes de división que ayudarán a mitigar los efectos de la mala gestión nacional, pero cuando los resultados se inclinaron hacia opciones que aumentaron el nivel de incertidumbre y nerviosismo, se produjo una desbandada de “accionistas” que tumbó aún más los precios.

Pánico político

La retórica de campaña del ahora Gobernador Omar Prieto, que advertía sobre una radicalización política en la región y el triunfo de Willy Casanova en la alcaldía de Maracaibo, considerada un bastión opositor, dio pie a comentarios como “ahora sí me voy del país” y “ésto se fregó”, que sirvieron de prólogo al tsunami de gangas que inundó el mercado inmobiliario.

Luis Naranjo, directivo de la Cámara Inmobiliaria del Zulia, explicó a Tu Reporte que si bien es cierto que el mercado de bienes raíces ha venido en declive durante los últimos dos años por un exceso de oferta, derivado de la cantidad de personas que ha decidido irse del país, el resultado de los comicios del 10-D operó como un catalizador, haciendo que propietarios que ya habían tomado la decisión de vender, aumentaran su nivel de urgencia.

“En el mismo momento que los resultados (electorales) han sido desfavorables para quien está vendiendo, se produce un incremento en la oferta de inmuebles”, apunta el especialista, al ilustrar que un cliente de su firma estaba vendiendo un apartamento en un lujoso edificio de la ciudad, que le había costado una suma equivalente a $100.000 y ahora, después del cambio en el mapa político local y regional, el cliente está ansioso por vender en un precio que representa cerca de $28.000 “porque se quiere ir del país y no quiere saber más nada de esto”.

Precios de oportunidad

Esta situación se repite en toda la región, donde los inmuebles, aunque se cotizan en montos en bolívares cada vez más altos, al reducirlos a moneda dura terminan reflejando descuentos de 40% o más en comparación con lo que pagó su actual dueño.

En Venezuela por ley está prohibido fijar precios en dólares, por lo que en tiempos de hiperinflación la venta de inmuebles se convierte en una carrera contra el tiempo. Una vez que se acuerda una operación con un monto en bolívares, el vendedor termina perdiendo dinero para cuando recibe el pago, si es que su intención es cambiar el capital a dólares para irse del país.

Naranjo explica que cuando la economía estaba en crecimiento o al menos estable, el metro cuadrado en los inmuebles más caros tenía un valor equiparable a $2.000, mientras que el promedio rondaba los $1.000, pero hoy día las estimaciones apuntan a $500, $300 o $200 el metro cuadrado.

“Hay muchas ofertas muy buenas que se están dando. Los inmuebles han bajado de precio en cuanto al dólar se refiere, pero también la situación política ha provocado cierto desespero en algunas personas que reaccionan con ganas de salir corriendo ante las dificultades políticas, el cuadro económico y la escasez”, apunta Naranjo, al destacar que en este contexto que para unos luce desfavorable, para otros abre grandes oportunidades de inversión, si se cuenta con los recursos y la determinación de apostar a la llegada de mejores tiempos.

Revalorización grantizada

“Yo soy de los que piensa que va a venir un cambio, hay que aguantar y seguir creyendo en el país, seguir construyendo y haciendo muchas cosas, sin embargo los momentos ahorita no están dados para eso, pero si hay posibilidades de inversión inmobiliaria para personas que tengan la disponibilidad”, enfatiza el corredor de bienes raíces.

Como asesor de inversiones, Naranjo explica que el mercado todavía puede plantear precios por metro cuadrado más bajo a futuro, pero asegura que lo más importante es aprovechar la oportunidad de comprar la mejores propiedades, ya que una vez que se toque fondo, el rebote será tan bueno que el inversionista tiene garantizada una generosa revalorización.

“Muchas personas se preguntan ¿compro hoy o en tres meses?, pero no deben preocuparse de eso porque el rebote va a aguantar todo eso, pero la posibilidad la tienes hoy, tal vez en tres meses ya las mejores oportunidades no están disponibles en el mercado” concluye el empresario inmobiliario.

 

Lista de precios difundida por Whatsapp

Gremium:                                   90.000 a     85.000

Costa Esmeralda:                      90.000 a     75.000

Apto Lago Country:                  58.000 a     52.000

Punta Azul:                              300.000 a    250.000

Villa Armenia:                         315.000 a    290.000

Casa Bella:                               135.000 a    115.000

Puerto Banus:                         550.000 a    420.000

Local 136 m2 Camoruco       476.000 a     400.000

Terreno La Churuata         3.500.000 a 2.410.000

*Los precios están convertidos a $ para fines referenciales

 

 

Redacción y Fotografía: Luis Ricardo Pérez P.

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