Hace cuatro años, un padre secuestró a su hija para solicitar el rescate

La primera semana de marzo de 2015, un hombre tomó una determinación terrible. Ese padre secuestró a su hija y luego intentó cobrar un rescate que recolectaría entre sus familiares y allegados, para pagar una deuda.

La suma codiciada era de 150 mil bolívares de los fuertes. Y para tener una visión más global del caso, para la fecha el salario mínimo era de 5.622,47 bolívares y la canasta básica estaba en 33.843 bolívares.

El nombre del padre es Édison Adrián Andrade Hernández, de 43 años de edad para la fecha. El hombre simuló el secuestro de su hija de 22 meses (un año y 10 meses), para intentar cobrar entre sus propios familiares un rescate de 150 mil bolívares.

Los diarios abrieron la última página con el caso del “padre secuestró a su hija” y lo catalogaron como “el primer secuestro de 2015”. La historia que relató el progenitor de la niña fue que dos sujetos lo habían interceptado para arrebatarle a la pequeña de los brazos.

La noticia alarmó a la ciudadanía y puso alerta a los padres con niños pequeños. Sin embargo, el sujeto quedó al descubierto la misma noche del día que, junto con otros parientes de la menor, presentó la denuncia por la desaparición de la pequeña.

Se confió en la “moda” de los secuestros

El suceso se desarrolló en el barrio Nueva Independencia, en la parroquia Francisco Eugenio Bustamante, al suroeste de Maracaibo. Al parecer, según se difundió, el hombre estaba agobiado por el peso de una deuda y tenía semanas buscando una manera de reunir el dinero de forma fácil y rápida.

Cómo 2015 fue un “año de secuestros” en el Zulia, a Édison le pareció viable simular el rapto y creyó que nadie sospecharía de él, al momento de buscar culpables por el delito.

El 5 de marzo de 2015, Édison tomó la decisión de poner en marcha el plan que había urdido, al parecer en soledad, porque nunca se determinó que tuviera cómplices.

Esa mañana le entregó a su hija “al cuido” a quien se presume era su amante y luego regresó a sus casa, donde le relató a sus familiares que unos sujetos armados lo habían sometido cuando caminaba con su hija en brazos, al mediodía de este jueves.

A las 4.30 de la tarde de ese jueves, el padre relató en el comando del Gaes que un trío de hampones lo había obligado a subirse a un carro Kia y le arrebataron a su hija. Ante las autoridades, contó  contó que los hampones lo abandonaron en el sector La Rinconada y huyeron con la criatura.

Algo le olió mal a las autoridades

Jorge Luis Guzmán, quien era el comandante del Grupo Antiextorsión y Secuestro (Gaes), informó que luego de que los padres se dirigieran a la sede de ese organismo, se inició la investigación.

Se rastrearon los registros de las llamadas del teléfono celular de Andrade y lograron determinar su participación en el hecho. “El primer paso fue verificar el recorrido del sujeto con lo que él había declarado. Por medio de su teléfono verificamos que nunca estuvo en los lugares que señaló”.

Guzmán indicó que el hombre, tras colocar la denuncia, quiso retirarse de inmediato, pero los efectivos no lo permitieron, ya que él era una pieza fundamental para esclarecer el caso.

“Durante las declaraciones estaba muy nervioso, se describió  él mismo cuando se le preguntaron las características del sujeto que lo apuntó para subirlo al vehículo, por lo que se concluyó que todo fue un invento, no existió el carro gris, ni los secuestradores, él llevó a la niña hasta la casa de una persona de confianza para que se la tuviera”.

Padre secuestró a su hija y la dejó con la amante

El rescate de la niña se completó en una residencia ubicada en la avenida 103 con calle 59B del barrio Alma Bolivariana, parroquia Venancio Pulgar. En ese lugar donde vivía una mujer identificada como Mari Arenas (56), quien presuntamente mantenía una relación sentimental con Andrade.

Arenas relató que a eso de la 1.00 de la tarde del jueves, Édison llegó a su casa y le pidió que le cuidara por unos momentos a la niña, ya que se la había accidentado el carro. La mujer accedió, sin embargo, al ver que pasaban las horas, comenzó a llamarlo insistentemente.

“Siempre que me contestaba me decía que esperara, que él me regresaba la llamada, pero por mi insistencia me dijo que estaba en el Gaes y que por favor le llevara a la niña hasta la casa de su abuela materna —quien vive por la misma zona— y le dijera que me la entregaron unos tipos en un carro gris”.

Al momento de llegar hasta el sitio indicado, Arenas fue interceptada por una comisión del Gaes, quien luego de quitarle a la pequeña, se la llevó, tanto a ella como a la abuela para declarar sobre el caso.

¿Qué pasó con secuestrador?

Édison Andrade trabajaba como obrero del Instituto Universitario de Tecnología de Maracaibo. Pretendía cobrar 150 mil bolívares a sus familiares para rescatar a la niña, para pagar una deuda de la cual no se precisó el motivo.

La familia estaba dispuesta a pagar el dinero, pero Andrade  fue casi obligado a colocar la denuncia en el Gaes. Durante su permanencia en la sede del organismo estaba muy nervioso y con la excusa de que si salía del lugar los plagiarios llamarían, quería retirarse.

La mujer que tenía a la niña lo llamó más de 12 veces para que fuera a buscarla. Se investiga su posible complicidad en el secuestro de la pequeña. Andrade quedó detenido por el Grupo Antiextorsión y Secuestro-Zulia (Gaes) y presentado ante la Fiscalía 33 del Ministerio Público.

No quedaron registros de que sucedió luego con Andrade. Al parecer estuvo detenido durante poco más de un año y luego salió en libertad, para desaparecer por los rumbos de Colombia.

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografía: Archivos

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