Oportunidad: Precios de acciones de clubes sociales “tocan fondo”

La crisis que atraviesa el país no es un fenómeno unidimensional. La salida masiva de migrantes ha supuesto nuevas complicaciones en todos los aspectos de la vida nacional, pero también ha abierto oportunidades para quienes cuentan con la visión y los medios para capitalizar nichos que van quedando vacíos. El mercado inmobiliario es quizás el ejemplo más palpable de esta dinámica, pero a su vez, encierra una subcategoría menos visible y exclusiva, donde también se abren puertas que generalmente han estado cerradas: Los clubes sociales.

Quienes se unen a la llamada diáspora, atraviesan por un complejo y doloroso proceso de desarraigo material y hasta emocional, usualmente mediatizado por la premura y la sobreoferta. En este contexto, las posesiones suntuarias -como las acciones de los clubes- pasan a ser prescindibles para quienes están resueltos a dejar el país, afectando finalmente su valor de venta.

Más que un lugar

A parte de las ya conocidas leyes de la oferta y la demanda, existen otros catalizadores del precio, como el interés de los socios en seguir participando de un contexto social. Un caso que ilustra muy bien esta variable es el del Club Comercio, en el cual año 2015, 75% de sus socios acordó buscarle venta a la sede física sin liquidar la sociedad, ya que la mayoría de su generación de relevo había emigrado.

“La planta física de un club no es un fin en sí mismo, sino un vehículo a través del cual relacionarse con otros pares del mismo estrato socioeconómico, y en la medida en la que un miembro ve partir a su grupo de amigos, puede perder el interés por ir o incluso sentirse tentado a seguirlos para mantener la cohesión de su núcleo afectivo y económico”, confesó a TuReporte un miembro de un prestigioso club de la ciudad, que decidió establecerse en el exterior hace algunos años.

Las acciones de los clubes sociales rara vez suelen publicarse en portales de compra y venta de bienes y servicios, pero en ocasiones alguna puede ser vista en páginas como Mercadolibre.com o Conlallave.com. Es más común que la comercialización de estos activos se haga entre amigos o accionistas del mismo club, ya que estas asociaciones sin fines de lucro tienen una cantidad limitada de miembros y con frecuencia los hijos de éstos quieren mantenerse en el círculo, una vez que forman familia propia.

Precios de oportunidad

Según fuentes consultadas por este medio, el precio de una acción en el Club Creole, que en el pasado llegó a cotizarse en $10.000, hoy ronda los $3.000, mientras que la del Club Náutico, cuyo monto llegó a escalar hasta los $20.000 y hace un año se ubicaba en $10.000, hoy ronda los $4.000.

Aunque para muchos las cifras luzcan exorbitantes, realmente representan verdaderos precios de oportunidad, considerando que ambas instituciones cuentan con gran prestigio, seguridad e instalaciones de primera línea en un excelente estado de preservación.

Los precios de las acciones de los clubes, aparte de reflejar una fracción del valor de la infraestructura e inmueble de los cuales el tenedor es copropietario, fungen como filtros pecuniarios para garantizar que sus miembros cuentan con la suficiente solvencia económica para desenvolverse adecuadamente en el círculo social que convive dentro de él.

Cabe aclarar que la sola tenencia de una acción no otorga al dueño la cualidad de “miembro”, ya que tanto en el Creole como el Náutico, existen otros prerrequisitos como el someterse al escrutinio y aprobación de una parcialidad o la totalidad de los socios, mediante procedimientos normados por estatutos.

Solo de esta forma los miembros del club pueden estar seguros que los prospectos de nuevos socios, cuenten no solo con salud financiera, sino que también compartan los mismos valores culturales y morales que rigen la interacción de quienes integran estos oasis del quién es quién.

 

 

Redacción: Luis Ricardo Pérez P

Fotografía: Archivo

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