Nerio Romero: “La cultura ciudadana tiene que estar amarrada con la sanción”

Nerio Romero, abogado y dirigente de Primero Justicia, piensa una Maracaibo en grande. Pero sabe que para materializar esa gran ciudad, antes hay que auscultar sus debilidades y pequeñeces. No existe otro método.

“Maracaibo es la segunda ciudad de Venezuela, pero no se compara ni en progreso ni en ciudadanía con sus pares de otros países, como por ejemplo Medellín, que es la segunda ciudad de Colombia: tiene dos aeropuertos, un metro que cubre toda la ciudad, una zona comercial y turística importantísima. Estamos por debajo, como ciudad, de lo que deberíamos ser”.

Cree firmemente en la figura del Distrito Metropolitano, contemplado en la Constitución vigente, y cuya finalidad es crear mancomunidades entre distintos municipios para armonizar y mejorar la prestación de servicios públicos.

“El Distrito Metropolitano de Maracaibo comprendería Maracaibo, San Francisco, la parroquia Ricaurte, del municipio Mara, La Concepción y la parroquia Libertad, de La Cañada de Urdaneta. Con eso se lograría tener una visión de todo el concepto de área metropolitana”.

Lo central

Aseo urbano, agua potable y transporte constituyen el centro de su propuesta. “Tenemos un solo relleno sanitario en La Concepción, donde depositan sus desperdicios Maracaibo y San Francisco. La Cañada de Urdaneta tiene uno propio”

“El Ejecutivo nacional, por otra parte, está en mora con una obligación de transferir la competencia de la prestación del servicio de agua a los municipios o a los Distritos Metropolitanos, según lo establece la Ley de Agua Potable y Saneamiento”, recuerda Romero, abogado egresado de la Universidad del Zulia (LUZ), magíster en Ciencia Política mención Derecho Público.

El transporte, sin embargo, es quizás lo prioritario. “Tenemos una dinámica de movilidad dentro de esta gran Maracaibo que implica que personas que viven en San Francisco y La Concepción trabajan en Maracaibo y viceversa, y tienes que armonizar un servicio de transporte que te permita toda esa posibilidad de comunicación”.

—¿Cuáles potencialidades ves en Maracaibo?

—Maracaibo debería ser lo que es hoy Panamá como host o centro de distribución de pasajeros entre sur, centro y norte América. Tenemos una ubicación geográfica mejor que Panamá. Pudiéramos ser base de líneas aéreas. Asimismo el puerto, porque tenemos salida al Atlántico colombiano, al Caribe. Pero si no hay voluntad por parte del Gobierno nacional, regional y municipal, nos quedamos estáticos y vamos para peor.

—Las zonas residenciales están repletas de basura, parece que poco o nada se estuviese haciendo para recogerla

—Hace una semana introdujimos una denuncia en la Defensoría del Pueblo. En segundo término, hay un proceso de quema de basura inusual. Recalco lo de inusual porque tenemos la información de que, presuntamente, hay una estrategia de algunos sectores del Gobierno —en este caso municipal y regional— de quemar indiscriminadamente la basura para facilitar la eliminación de los desechos en sí. Se pudiera decir que es la gente que está cansada de tanta insalubridad y decide quemar la basura, eso también ocurre; pero creo que hay la intención de parte de esos sectores de promover que la ciudadanía haga eso para ayudar a resolver el problema.

—¿Qué les dijo el Defensor del Pueblo sobre sus sospechas de que la quema de basura haya sido alentada supuestamente desde el poder municipal y regional?

—El Defensor nos dijo que era la primera denuncia formal que recibía, que ellos habían oficiado a los distintos organismos  para pedirles explicaciones sobre qué pasaba con la recolección de basura , que iban a armar una mesa de trabajo a la cual nos iban a invitar, y hasta el momento no nos han llamado. Le planteamos que si fuera cierto que tras la quema de basura hay instituciones del Gobierno, o que si la gente cree que esta es la solución, pues esa no es la idea para superar este problema.

—La Alcaldía de Maracaibo ordenó vía decreto que los comerciantes pagaran un aporte único para rescatar el municipio. Siendo Willy Casanova dirigente del Psuv, ¿por qué no le exige esos recursos al Gobierno central, que seguramente no se los negará?

—Ese cobro, desde el punto de vista legal, no tiene sustento ni basamento. Las razones que esgrime el alcalde es que no hay recursos y necesita atender una ciudad que tiene muchos problemas. Pero tenemos información de que instituciones como Pdvsa y sus filiales, y quizás muchas instituciones del Estado que tienen que pagar servicios e impuestos municipales, tienen una deuda bastante importante con el municipio. Cóbrales primero a ellos, y luego pide el aporte único. Yo le diría al acalde que en vez de cobrarle a los que siempre pagan, y pagan al día, que salga a buscar a todos los contribuyentes que no han pagado y salga a maximizar la recaudación, porque en la ciudad hay muchos negocios y empresas que no pagan impuestos ni servicios.

—Las multas por infracciones de tránsito regresaron a una ciudad con pocos semáforos funcionando y una señalización abandonada, ¿qué opinas de esta medida?

—La ciudad está anarquizada. Así no puede funcionar Maracaibo; y eso, obviamente, es responsabilidad de los ciudadanos. Tenemos que tratar que la ciudad esté de alguna manera ordenada. Pero también es responsabilidad de las autoridades. Aquí lo que ha habido es como una especie de complicidad. No por ello tenemos que convalidar la anarquía. Tiene que iniciarse un proceso de sanciones para cuando no se estén haciendo las cosas bien, ya sea por infracciones de tránsito, o por construcciones que no cumplen con los requerimientos. Quizás en este momento no están dadas las condiciones para que las multas se paguen en dinero, pero sí amonestaciones. Vivimos en una ciudad donde cada quien hace lo que le da la gana, todos. Claro, no me puedes poner una multa por comerme un semáforo que está dañado. Tenemos que ir hacia la cultura ciudadana, pero esa cultura ciudadana tiene que estar amarrada con la sanción. En otros países se respetan las normas porque, entre otras cosas, hay sanciones.

—¿Qué es lo primero que debe hacerse para ponerle fin a la anarquía?

—La Policía Municipal, por ejemplo, tiene que convertirse en un organismo que cumpla y que haga cumplir las normas. Que progresivamente se acostumbre al ciudadano a vivir en comunidad. Hay un transporte público paralelo, cualquiera con una camioneta monta a la gente sin ningún tipo de seguridad. Hay que empezar a poner orden, poco a poco. Hay construcciones que infringen la ley, se toman una acera, y empieza un proceso de hacerse el loco, una especie de justificación para la anarquía. Entonces como el Gobierno no hace nada, no me da calidad de vida y servicios, yo me siento en el derecho de hacer lo que me dé la gana. Y el Gobierno dice “como yo no estoy haciendo nada, y no quiero problemas, prefiero seguir, irresponsablemente, dejando que la gente haga lo que le dé la gana mientras no se metan con lo que yo no estoy haciendo”.

—¿Has pensado postularte a la Alcaldía?

—Quien está en política y quiere aportar algo, tiene como canal para tal fin los cargos de elección popular. Obviamente me gustaría ser alcalde de la ciudad, gobernador. La política es una vocación y hay que buscar las vías para desarrollarla.

 

Redacción: José Flores

Fotografía: Cortesía Primero Justicia

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