Mulata Café celebra dos años sirviendo «sorbos de optimismo» en cada taza

Se abre la puerta y un intenso olor a café tostado sale a recibir al recién llegado. Los pasos franquean hacia una hamaca, la mesa dispuesta, el árbol del patio y la certeza de que un guayoyito espera para dar la mejor de las bienvenidas. No, no estás en casa, estás en Mulata Café.

Con todo el espíritu emprendedor que cabe en el alma de un grupo de jóvenes inversionistas, Mulata Café reafirma el compromiso que asumió hace dos años: servir sorbos de optimismo en cada taza.

La certeza de que “en Maracaibo se pueden hacer cosas excelentes, con amor y calidad” hizo nido en cada rincón. Con un concepto de arraigo, de “hecho en casa”, Mulata Café celebra dos años de vida intensa, olorosa y apasionada.

En 2011, durante una tertulia, dos amigos se hicieron una pregunta ¿Qué hacer en Maracaibo para obtener ganancias de manera rápida y fácil? “Montemos una cafetería” fue la respuesta más obvia en ese momento, comenta Andrés Quintana, fundador de la empresa.

Sin embargo, antes, durante y después de que su negocio se hiciera tangible, la aventura de “montar la cafetería” se transformó en un agradable desafío. Un reto a “ser y hacer” cada vez mejores en todos los sentidos.

Un modelo pionero en la región

mulata café

La idea inicial fue contratar con un franquiciante extranjero, para traer alguna marca de café ya establecida. Sin embargo los costos y las exigencias pusieron fuera de alcance esa opción.

De esta manera, el equipo de emprendedores eligió crear un modelo pionero en la región y rescatar la tradición cafetalera autóctona. No en la taza sino desde la semilla, la siembra y el cultivo, para colocar el café criollo en el sitial que tuvo hace más de 100 años.

Una vez involucrados con el negocio observaron la necesidad de formarse en el área del café. “La palabra barista aún no se conocía en Venezuela así que elegimos hacer un curso con Paramaconi Acosta”, relata Quintana.

Allí inició la verdadera pasión por el café, por su historia, sus procesos y por la magia que hace estelas humeantes en cada taza. A la vez, surgió la inquietud de demostrar que en el país “se pueden hacer cosas de calidad”.

Adquirieron una casa antigua en la esquina de la avenida 9B con calle 69 y allí fundaron su hacienda. Un lugar rebosante de historias, desde las sillas elaboradas en Guatire y Guarenas, las mesas de Mérida, hasta los candelabros de hierro forjado hechos en Maracaibo, todo es artesanía Venezolana.

El grano se cultiva en Boconó. Allí, poco a poco los productores adaptan sus procesos a los estándares de calidad internacional, para que el producto mejore en cada cosecha.

El tostado y la molienda se realiza en Mulata. Cada día se garantiza la frescura del café, así como del resto de los productos que allí se ofrecen, desde postres, jugos e infusiones, hasta los desayunos, sándwiches y pizzas.

Una hacienda en la ciudad

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El concepto central de Mulata Café es recrear una hacienda cafetalera dentro de Maracaibo, con sus aromas, sabores y detalles que conectan al cliente con el arraigo de ser un país productor de café.

“Las raíces venezolanas van más allá de tomar café. El arraigo se orienta hacia la hacienda, a la tradición del cultivo”, detalla Quintana y asegura que en Mulata lo tradicional camina de la mano de la tecnología, para operativizar procesos medibles y sustentables.

“Todo lo que ofrecemos lo elaboramos acá, el tostado y molido del café, los jugos, las bases y hasta la leche de coco. Queremos ponerle fin a la creencia de que lo hecho en Venezuela no sirve. Aquí se pueden hacer bien las cosas con productos de aquí, solo basta querer hacerlo”.

¿Y porque Mulata? “Ella representa el mestizaje, cultural, gastronómico, racial… Somos mezcla de muchas nacionalidades. La figura de la mujer sigue siendo un sello venezolano y queremos ser reconocidos por el café que es tan importante como nuestras mujeres”, comparte el fundador.

Para él, su negocio es una mulata aguerrida, detallista, con ímpetu de superación, cálida, con un corazón abierto a dar, a servir. Una venezolana que se entrega cada día a hacer mejor las cosas.

El local se divide en cinco ambientes: una terraza exterior, una terraza cerrada con acondicionador de aire, un área lounge alrededor de un árbol interno, la zona de mecedoras, el área de tostado y nave principal. Entre todas se ofrece capacidad para 90 puestos.

Mulata Café hacia nuevos retos

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Dentro de los nuevos proyectos que ocupan a la gente de Mulata Café se cuentan desarrollar una línea de productos lácteos, barras de chocolate, potenciar los desayunos y la línea de postres.

“Al principio fuimos muy  disruptivos con el menú. En dos años aprendimos y reformulamos, así queremos agregar cachapas, golfeados y postres tradicionales como arroz con leche, quesillo de coco, bienmesabe, buñuelos dulces y manjar blanco con dulce de lechosa y piña”, enumera Quintana.

Estos dos años de vida significan para Mulata Café algo más que aprendizajes. “Este es el momento de reflexionar sobre los aciertos y desaciertos. Qué hemos hecho durante este tiempo, como nos fue, como nos sentimos, ver debilidades, fortalezas”.

El primer año significó calcular la operatividad del negocio, ahora corresponde evaluar la propuesta gastronómica, una evaluación profunda de cara al cliente, para detectar y satisfacer sus expectativas.

Al fin y al cabo, la realidad es como el café, tiene notas dulces y amargas, que armonizan perfectamente para brindar en cada trago una dulce sensación de vida. Tomar café es como recibir un abrazo por dentro y en Mulata están convencidos de eso.

Para celebrar el aniversario

Mulata Café tiene una lista de actividades para celebrar con todos sus aliados, clientes y amigos estos dos años de compartir en torno a la taza.

Los días 8, 9 y 10 de marzo se realizará el Festival del Café, para disfrutar del sabor de las mejores preparaciones de la casa. Para los días 15, 16 y 17 habrá un curso de barista gratis, que será dictado por Joel Pérez, y en simultáneo el festival de postres Venezuela en Dulces con la chef invitada Luz Castejón.

El viernes 23 de marzo Mulata dictará un Taller de Café Hecho en Casa, para principiantes y amas de casa, quienes deseen aprender sobre el tema. Y los días 29, 30 y 31 de marzo, será el cierre del aniversario con las actividades Desayunos de Autor y Brunch Mulata, con el chef merideño Daniel Molina.

Contacto:

@cafemulata

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografías: Instagram