Los nuevos códigos políticos para gobernar al Zulia

La pelea a muerte por la permanencia en el poder por un lado y la conquista del mismo por el otro, que tiene “cazada” la dirigencia política del país, por encima de los reales intereses de la gente y la verdadera crisis que agobia a todos, la llevamos los ciudadanos marcada en el rostro, el caminar y  las maneras de enfrentar la vida y nuestro futuro.

Cualquier conversación, por sencilla que sea, entre los venezolanos, casi siempre termina en el tema de la crisis, y en muchos casos en enfrentamientos agrios sobre quién tiene la culpa y cuál debe ser la salida.

Johel Salas, candidato a la Gobernación del Zulia por el Partido Unión y Entendimiento, Puente, piensa que la política, a diferencia de lo que nos  ha mostrado hasta ahora los dirigentes partidistas, es una invento de los seres pensantes programado para que no nos matáramos.

Los griegos,  creadores del arte de gobernar, concebían la política como el proceso de la toma de decisiones dirigidas por y para los ciudadanos.

Sin embargo, luego de más de dos mil años de estudio y ejercicio,  en Venezuela continúan arraigada la idea de hacer política  como juego o dialéctica amigo-enemigo, que tiene en la guerra su máxima expresión, como lo definen Carl Schmitt.

Salas, profesor e investigador de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Zulia, especializado en las áreas de salud y violencia urbana, señala que sólo a través de las vías políticas, constitucionales y pacificas, podremos enrumbarnos al rescate de la gobernabilidad y el crecimiento económico y social. Y las elecciones son una de ellas.

Bajo esta premisa opina, “No es suficiente salir de quienes nos gobiernan; es necesario romper con los códigos políticos”.

Con ánimo de aclarar la idea anterior, insiste en que no es suficiente con cambiar las caras ni cambiar el partido que esté en el gobierno, es necesario romper con la cultura política que hasta ahora nos han impuesto a los venezolanos, caracterizada por la corrupción a todos los niveles de gobierno, el nepotismo, clientelismos.

Es perentorio cambiar la idea de que el Poder es para usufructuarlo, o que el poder y la política sigan siendo controlados por familias, con clanes y tribus, y pequeños grupos económicos, como viene ocurriendo en el régimen actual.

Como argumento de lo que Salas plantea para recomponer el quiebre que vive Venezuela,  que si bien es cierto que el objeto de la política práctica es conquistar y conservar el poder, a nuestros dirigentes partidista se le han olvidado que igualmente se trata del gobierno para y con los ciudadanos.

Es en esos términos que cobra fuerza la frase del Libertador Simón Bolívar: “El sistema de gobierno más perfecto es aquél que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”.

La política como antídoto a la violencia

Una de las cosas que debemos acabar es la idea de entender la política en términos militares, somos si se tratara de una guerra. “Llevamos 18 años matándonos, con códigos de guerra en nuestra relaciones políticas y sociales, sin que hasta ahora ninguno de nosotros nos atrevemos a reconocernos”, nos refiere el candidato de Puente.

“Es cierto que el presidente Hugo Chávez se empecinó a nunca reconocer a quienes le hacían oposición, hasta llegar a calificarlos de “son la Nada”, pero en honor a la verdad la oposición tampoco lo reconoció como presidente”.

Llamada a reconocer que ese desconocimiento es mutuo, lo que ha hecho un gran daño a la sociedad venezolana, sin entender los líderes, que la vía para construir y sacar adelante a un país no es otra que el entendimiento y la cooperación.

Frente  a la intensa violencia verbal, física y jurídica, emplaza, “Los venezolanos no le pedimos al oficialismo y a la oposición que salgan a pasear como dos compañeros de escuela, pero que por lo menos se pongan de acuerdo en aspectos mínimos en función de los intereses del país, no en los objetivos personas, ideológicos y partidistas”.

Insiste en que si existen formas de entendernos entre los venezolanos para salir juntos de esta crisis política, económica y social. Ella es el voto y el poder de los ciudadanos.

Gobierno Ciudadano para el Zulia

Johel Salas aspira llegar a la Gobernación del Zulia con los ciudadanos trabajadores y honestos, que sueñan con un estado emprendedor, quienes se convencieron que lo que actualmente gobiernan ya no tienen nada que aportar a la solución de sus necesidades y deseos más apremiante y mucho menos de crecimiento social.

“Al estado Zulia debe gobernarlo  la ciudadanía en general, por lo que de ser electo como gobernador mi trabajo será ejerce y cumplir la demanda de los ciudadanos, como un administrador de sus intereses y anhelos de vivir”.

“Estamos hablando de una alianza zuliana para el bienestar y la libertad, que aglutine a sectores como los empresarios, académicos, estudiantiles, trabajadores, ama de casas y cuanto ciudadanos se sienta comprometidos a esta lucha por el rescate de la región más rica del país”.

El candidato a  la Gobernación afirma que “Somos una alternativa para quienes siguen luchando por la solución a este cumulo de cosas que nos agobian cada día. Alternativa de aquellos que piensan que hacen falta nuevas caras y nuevas mentes, con renovadoras formas de entender el ejercicio público para reencontrarnos que el Zulia Grande”.

Está convencidos de que necesitamos dar un salto para rescatar al Zulia emprendedor, pionero y de vanguardia, que ha sido “mesa y bolsillo” del país, que llenaba los anaqueles de carne, leche, frutas, así como el combustibles mueve el territorio nacional fuimos, cuyo proceso de desarrollo fue truncado por las luchas partidistas e individuales de quienes nos gobiernan

Johel Salas manifiesta que hay un compromiso personal y del equipo que me acompaña de aportarle al estado Zulia y al país, yendo más allá al ser humano, pues se  fundamentan en un compromiso bioético, centrado en la Vida humana; cómo hacer para que vivamos mejor.

“Nos oponemos no solamente al gobierno de Nicolás Maduro, sino a todos los que ostentan el poder para su usufructo personal y de grupo partidista”, advierte.

Salas aclara, que por ahora Puente no tiene en sus planes alianzas con el resto de los factores políticos que luchan por permanecer aferrados al poder, pero no nos cerramos a lograr encuentros con los sectores que realmente están comprometidos con el cambio, con los ciudadanos trabajadores y honestos que sueñan con un Zulia de avanzada, y que se convencieron que quienes nos gobiernan ya no tienen nada que aportar a la solución.

Puente insiste en que su objetivo es unir a los zulianos, mas allá de las diferencias políticas que en los últimos 18 años nos han dividido, y que hoy amenazan  con nuestra desintegración nacional.

A pesar de que se cuenten con posiciones ideológicas e intereses contrapuestos que los separan, «los líderes nos debemos a un país que espera paz, progreso y calidad de vida, por lo que estamos obligados a producir el acercamiento y consenso».

Redacción y foto: Jogli Vera