Las empanadas de De Candido son un “resuelve” para los marabinos

Cada vez está más vigente el dicho popular de las tres B: “bueno, bonito y barato”. Sin embargo, en el caso de la comida se añade una palabra: gustosa y el adjetivo barato cobra especial importancia, sobre todo para el menú diario. En una sola palabra un: “resuelve”, como las empanadas de De Candido.

Uno de los “resuelves” más populares de Maracaibo son las empanadas que preparan y expenden en la cadena de supermercados De Candido. Desde hace años, los clientes buscan con ansiedad las empanadas gigantes que vende este supermercado.

En las horas pico: desayuno, almuerzo y cena, las colas son interminables. Las bandejas o chafing dish salen sin cesar, con empanadas de queso y de carne para abastecer una clientela numerosa y hambrienta.

Los clientes las piden “para llevar” o “para comer aquí”. Sirven igual para trabajadores de la zona, como refrigerio en reuniones de trabajo, para quienes la hora de comer “los sorprendió en la calle” o a los que no tuvieron tiempo de cocinar.

El anhelo: empanadas de De Candido

empanadas de decandido

Cuando el minutero se acerca a la hora de apertura del local, los clientes que esperan afuera se impacientan. Las puertas franquean y las personas aprietan el paso y pugnan por cubrir los metros que los separan del objeto de su anhelo: empanadas de De Candido.

Pasan de largo por los anaqueles, las cavas y las verduras, y van construyendo una fila frente al mostrador de La Nonna, el área de restaurante. Así transcurre la mañana y la fila no se extingue, porque después del desayuno, llegan los que optan por su empanada para el almuerzo.

“Dame 20 pa’ llevar” dice un señor gordito y risueño. La gente se molesta, porque les da “susto” que las frituras se terminen antes de que les llegue el turno de comprar. “No, llevatelas todas”, comenta un joven que sostiene un casco debajo del brazo.

El cliente en la caja ni se da por enterado de las pasiones que desata su pedido. “Ponémelas de a cuatro por bandeja, tenemos un compartir en la oficina”, le comenta al cajero y sigue sonriendo. Detrás, el resto de los compradores se impacienta.

“A mi me encantan las de queso”, le confiesa una chica a su compañero. Mira de reojo el mostrador y luego la fila de personas que tiene por delante. Suspira y sonríe, porque ya le falta poco y quedan bastantes.

“Yo prefiero de carne”, le responde el joven que por su vestimenta parece empleado de banco. “Pero con salsita”, complementa mientras simula rociar algo con la mano derecha, sobre la palma de la mano izquierda extendida.

Un resuelve grande, gordo y gustoso

empanadas de decandido

¿El secreto? Las empanadas de De Candido son extra grandes, si se comparan con la talla del resto de las que se expenden en la ciudad. Además, viene con mucho relleno, característica que las pone de primeras es la categoría “capacidad de saciar”, pues solo una es suficiente para un apetito promedio.

Además son crujientes y “siempre frescas”, porque la alta demanda no permite que se enfríen en el mostrador. Para algunos son “adictivas” y evocar su sabor y consistencia llena de agua la boca. Muchos venezolanos que están fuera del país las añoran.

En este caso el costo es un factor importante en la demanda del producto. La oferta de De Candido está muy por debajo de otras opciones similares en cuanto a precio: hoy, 11 de enero de 2019, una empanada cuesta 690 bolívares soberanos y están disponibles en las 14 tiendas de esta cadena de supermercados.

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografía: Archivo

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