Miles de pasajeros varados por cierre de fronteras con Aruba, Curazao y Bonaire: ¿Corralito Humano?

La incertidumbre ya se maceró durante 18 días. El cierre de fronteras con las islas ABC afecta no solo a los pasajeros y a las aerolíneas que mantienen vuelos regulares entre los cuatro destinos, sino que quiebra las relaciones de intercambio turístico y comercial que durante años beneficiaron a todos los actores.

El  desarrollo de la crisis diplomática que generó el cierre fronterizo por aire y mar con Aruba, Bonaire y Curazao, por parte de Venezuela, mantiene en zozobra a miles de viajeros que adquirieron sus boletos para los primeros meses del año.

Se habla de tres mil afectados, solo de Aruba Airlines. Padecen no solo quienes tenían las islas como destino, sino aquellos viajeros que volaban con escala en las ABC, para llegar a otros lugares como Miami.

En las redes sociales de las diferentes aerolíneas, los usuarios comentan que compraron sus pasajes con varios meses de antelación, no reciben respuestas de fuente alguna y la mayoría decide, llegada la fecha del vuelo, irse al aeropuerto internacional Simón Bolívar, para “ver que resuelven”.

Muchos pasan días y noches de pernocta en Maiquetía en busca de una respuesta. Al drama de la espera se le suma el que las aerolíneas no reembolsarán el dinero porque  no es responsabilidad directa de las empresas, y los viajeros que deseen postergar sus vuelos para cuando se pueda viajar deberán pagar una penalidad en divisa extranjera.

Sin explicación

El pasado 5 de enero, el presidente Nicolás Maduro anunció el cierre, por 72 horas, de las comunicaciones entre Venezuela y las islas Aruba, Bonaire y Curazao, para poner en marcha un operativo que acabe con los contrabandistas “que le dañan la economía a Venezuela”.

Maduro se quejó de que las autoridades de estas islas no respondieron a las repetidas advertencias de Caracas y las emplazó a que “tomen medidas que hemos exigido durante más de dos años”.

El 9 de enero, el vicepresidente de Venezuela, Tarek El Aissami, anunció la extensión del cierre de comunicaciones con Aruba, Curazao y Bonaire de manera indefinida, “hasta que no se concreten con las autoridades de estas islas caribeñas medidas que combatan a las mafias”.

La medida, tomada de manera sorpresiva, dejó varados a decenas de viajeros en los aeropuertos de las islas y no fue sino hasta el 15 de enero, cuando el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) garantizó el traslado de pasajeros a sus destinos, tal como lo expresó el presidente del INAC y viceministro de Transporte Aéreo, Jorge Luis Montenegro Carrillo, durante la primera reunión con líneas aéreas nacionales.

La verdadera razón

Los primeros ministros de Curazao y Aruba expresaron este lunes 22 de enero su preocupación por el cierre de las fronteras y el aparente silencio y falta de interés del Gobierno de Maduro por llegar a un acuerdo.

El primer Ministro de Curazao, Eugene Rhuggenaath, manifestó que es hora de hacerse la pregunta de la razón por la que Venezuela tomó la decisión. “Seguiremos explicando la urgencia de la situación a través de los canales diplomáticos y también señalaremos la urgencia de formalizar el acuerdo alcanzado hace dos semanas”.

Recordó además que la reunión acordada para el pasado jueves 19 de enero, entre los representantes de estas tres islas y Venezuela, para discutir medidas para combatir el contrabando de metales desde el país suramericano, fue cancelada por las autoridades venezolanas sin explicación.

Rhuggenaath indicó que la retención del petrolero panameño Proteo, en la bahía de Bullenbaai, con un cargamento de crudo venezolano debido a las deudas reclamadas por varias compañías navieras, puede estar detrás de la decisión del Gobierno nacional, aunque dejó claro que esa medida estuvo fuera del control de las autoridades locales.

“Si hay otras razones para el cierre de las fronteras, es importante que se sepa ahora. Curazao no tiene nada que ver con la incautación de petroleros, ya que en nuestro estado constitucional las empresas tienen la opción de apoderarse de las propiedades si es necesario para exigir un pago”, matizó Rhuggenaath.

“Hacemos el mayor esfuerzo para ponernos en contacto con las autoridades de Caracas y ofrecerles una solución”, indicó por su parte la primera Ministra de Aruba, Evelyn Wever-Croes.

Los dos dirigentes aconsejan a los ciudadanos de sus territorios que no viajen por el momento a Venezuela, lo que confirma la postura de los Países Bajos, que ya emitieron una advertencia en ese sentido el año pasado.

Un plan ABC

Mientras, aviones que tienen matrícula venezolana y realizan viajes hacia países del Caribe, como Aruba, Curazao y Bonaire, hacen primero escala en Cúcuta, con lo cual evaden el cierre de la frontera.

Fuentes indicaron que en el aeropuerto del oriente colombiano se comenzó a registrar un “arribo repentino de aviones privados, cuyos vuelos se iniciaban en aeropuertos venezolanos y terminaban en pistas de aterrizaje de las islas caribeñas”, aseguró el vocero de Aeropuertos del Oriente, Miguel Soto.

“No es frecuente que este tipo de aeronaves aterricen de manera continua en este aeropuerto; entonces, haciendo un análisis de lo que está sucediendo en el vecino país, vemos que es la medida que está forzando o causando que estas aeronaves utilicen el aeropuerto Camilo Daza como tránsito para poder llegar a estos destinos”, indicó Soto.

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografía: Agencias

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