La nueva unidad monetaria en Maracaibo se llama gasolina

La escasez de gasolina en Maracaibo creó un nuevo método para tasar los precios de servicios y productos. Todo se cobra según el precio del combustible.

Pedro José pensó que había tocado fondo, hasta que necesitó mudarse. Cuando salió a buscar algún tipo de transporte, donde pudiera mover sus escasas pertenencias, el chofer no le pidió el pago el bolívares, pesos o dólares sino en gasolina.

Ya tenía una semana preguntando. “Llamé y consulté a mis amigos, familiares y vecinos. Todos los transportistas de mudanza que conozco estaban complicados, unos en la cola para surtir, otros con el ‘carro parao’”.

En vista de la premura, Pedro José se fue hasta los lados del “centro”, a donde paran las camionetas de “hacen viajes”, pero el resultado no fue muy alentador. “Había dos vehículos. El chofer de uno me dijo: ‘chamo, yo cobro 10 litros de gasolina por viaje corto”.

Al principio, Pedro José no entendió la propuesta e insistió: “es decir, el transporte vale lo que cuestan 10 litros de gasolina”. El conductor lo miró con sorna y le respondió: “no chamo, búscame una pimpina de gasolina y nos vamos”.

El joven se quedó rascándose la cabeza, pero el chofer de la otra unidad corroboró el dato. “Si mijo, así están las cosas. SI queréis, a mí me podéis pagar en dólares, lo que cuestan 15 litros de gasolina”. Ósea, 15 dólares.

Pagar todo, gota a gota, con gasolina

Esta experiencia de Pedro José se está convirtiendo en una constante para tasar costos en Maracaibo. Ahora, el precio del litro de gasolina se cotiza en un dólar y partir de allí se ajustan los precios de servicios, productos y alimentos.

Por ejemplo, Jesús Moreno, que “vive” de arreglar y hacer servicio de aires acondicionados. Él ajusta sus precios a como se vende el litro de combustible en el mercado negro de la gasolina.

“El trabajo mínimo son 10 dólares, que es lo que uno paga por 10 litros de gasolina”, explica el técnico. También advierte que es una medida para poder garantizar los traslados hacia donde requieran su trabajo.

Así que, lavar un aire acondicionado cuesta 10 dólares, desmontar un Split 15 dólares y volverlo a montar 15 dólares más. Claro, amablemente el técnico incluye en esa tarifa el transporte.

Cosa parecida sucede con el transporte público urbano, que ya ostenta una tarifa de dos mil bolívares, y el extraurbano; las frutas y verduras, el agua potable, el queso, los huevos y pare de contar.

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografía: Referencial

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *