Gustavo Ruiz: “Es imposible que nos parezcamos a quienes tuercen las normas”

El pasado 10 de febrero, la figura de Gustavo Ruiz tuvo un realce significativo en la arena política zuliana. El miembro de la dirección regional de Voluntad Popular recibió el respaldo de la tolda naranja y representantes de más de 14 partidos y organizaciones, lo encumbraron como secretario regional de la MUD, en una pugna en contra de lo que algunos calificaron como sectarismo de parte de Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo, en la selección de esta figura.

Desde entonces, Ruiz tuvo un liderazgo, hasta cierto punto compartido, con Emerson Blanchard, designado para el cargo por blancos y neotempistas. El dirigente de VP se caracterizó por su templanza y verticalidad, y una lucha de calle continua en defensa de los postulados constitucionales.  

Hace poco más de tres años Gustavo Ruiz estaba muy vinculado con la Cámara de Comercio y en la actualidad es un líder importante de Voluntad Popular, ¿cómo logró dar ese salto tan rápido? Nos puede dar detalles de su trayecto…

Mi activismo partidista no es nuevo. Fui dirigente juvenil en AD y en la Universidad, luego me dediqué a mi formación profesional y académica y me abstuve por varios años de participar activamente en ningún partido político. En esos días me concentré fundamentalmente en la investigación de la Ciencia Procesal, en impartir clases en la Universidad. El ejercicio profesional agotaba mi actividad diaria. Por otra parte, mi vinculación con la Iglesia Católica, me llevó a que aceptara la oferta de integrar la Dirección de NCTV, después de ello -entre otras cosas-, a través de mi bufete, asumí algunas actividades de formación en la Cámara de Comercio de Maracaibo. No soy un improvisado. Fui designado para conformar como vicepresidente, la Pontificia Comisión de Justicia y Paz de la Iglesia y actualmente me honra presidir la Sociedad de Amigos de las Escuelas Arquidiocesanas. También soy el secretario de la Junta Directiva del Lago Maracaibo Club. En cuanto al terreno político, algunos intelectuales de la región, entre ellos Ángel Lombardi, Lolita Aniyar, Fernando Chumaceiro, Julio Portillo, Carmelo Contreras, Jorge Sánchez Meleán y Neuro Villalobos, entre otros, conformaron el Movimiento Civil por la Unidad (MCU), donde me designaron coordinador. En ese espacio de discusión política se despertó nuevamente ese “gusanito” de la acción política, como apostolado de servicio social. En algún momento, Lester Toledo, como líder fundamental de Voluntad Popular en el Zulia, me invitó a participar en ese partido, para lo cual me estimuló mi alter ego, que es mi hijo Gustavo Andrés, fundador y constructor de VP Zulia.

¿Por qué Voluntad Popular y no otro partido político? ¿Qué diferencia a la organización del resto?

Voluntad Popular es un partido político de visión progresista, que tiene como premisa fundamental que “todos los derechos sean para todas las personas”, con una concepción moderna de la ejecutoria política, de organización horizontal, que no tiene militantes sino activistas. Es incluyente y no discriminatorio y fundamentalmente está conformado por jóvenes valientes, que el tiempo que deberían dedicar a la recreación y diversión, se lo dedican al rescate de la libertad y de la democracia.

Joaquín Trincado escribió: Los extremos se tocan, ¿asume Gustavo Ruiz que ser radical puede suponer parecerse a los liderazgos más extremos de la revolución?

De ninguna manera, es una hipótesis absolutamente inválida, pues los demócratas respetamos el entramado institucional, el orden jurídico y sobre todo las reglas de la libertad y de la democracia, de tal manera que es imposible que nos parezcamos a quienes tuercen las normas para satisfacer su permanencia en el poder. Ellos banalizan la libertad y se burlan del fundamental derecho a la vida. Creo en el progreso, en un capitalismo social, donde el estado solo intervenga en seguridad, salud y educación, y se encargue de velar por una justa distribución de los bienes y servicios que produzca el sistema económico del país.

¿Se puede saber quién o quiénes están detrás del financiamiento de Voluntad Popular?

Voluntad Popular es un partido político, cuyo financiamiento proviene fundamentalmente de sus activistas y de los benefactores que eventualmente puedan hacer algunos aportes.

 

¿Aspiraría Gustavo Ruiz a la candidatura por la Alcaldía de Maracaibo?

Es un cliché responder que eso no está planteado en este momento, pero debo ser honesto en mi respuesta. Todo ciudadano que se dedique a la acción política, inexorablemente aspira a ocupar espacios de gestión pública para materializar sus anhelos y sueños, e indudablemente que la Alcaldía de Maracaibo, es un espacio de acción que me permitiría desarrollar mi vocación social para construir la ciudad moderna y de progreso que los marabinos deseamos.

Mirándose por dentro, ¿qué debe cambiar la Mesa de la Unidad para interpretar adecuadamente el clamor del pueblo?

Integrar de manera eficiente y eficaz a otros sectores distintos a los partidos políticos, para permitir que las decisiones políticas relevantes tengan una visión más amplia que la de un “club de partidos”, pues Venezuela es más que eso. Es academia, gremios, trabajadores, empresarios, cultores, artistas, deportistas; es decir, todo un crisol de visiones que determinan propuestas de inclusión plural e incluyente de todos esos sectores. Además que sus decisiones sean tomadas de forma diáfana, cristalina y de absoluto conocimiento público.

¿Hay suficiente estructura política para soportar la candidatura política de Juan Pablo Guanipa sin el apoyo total de Un Nuevo Tiempo?

La elección de Juan Pablo Guanipa, determinó que la espontaneidad superó el mito de las maquinarias; aunado a ello, es justo destacar que la militancia y estructura de UNT se ha dedicado con especial énfasis y ha tomado como suya la candidatura de Juan Pablo. Al margen de ello, Voluntad Popular ha demostrado que ya se puso los pantalones largos en la política del Zulia; donde la correlación de fuerzas se modificó sustancialmente y fue desplazada la ecuación política que determinaba una hegemonía que ya no existe.

¿Se puede vivir decentemente en lo económico de hacer política?

Es una pregunta compleja y de difícil respuesta, para la que probablemente no tenga suficientes elementos como para ser asertivo en mi juicio; pues he vivido y vivo de mi ejercicio profesional y de mis inversiones empresariales; lo cual seguirá siendo mi sustento particular y familiar y que no voy a sustituir. Esto me ha permitido alcanzar mi realización personal, así como la tranquilidad material y espiritual en la que discurre mi vida.

 

Redacción: Raúl Semprún

Foto: Archivo

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