Figuras que pasaron al cementerio político en el Zulia

Son muchos los factores que intervienen en la desaparición de la palestra de algunas figuras que, en su momento, tuvieron un auge en uno de los terrenos más controvertidos e importantes de una sociedad: la política. Personajes que gozaron de aceptación y que hoy se mantienen en el anonimato.

Tal es el caso de Henry Ramírez, quien a pesar de que era una de las  banderas del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) en Maracaibo, la dinámica politica lo ha ido desplazando. Se enfrentó a Manuel Rosales por la Alcaldía de Maracaibo, pero el líder de Un Nuevo Tiempo (UNT) lo venció de manera arrolladora.
Luego, en el siguiente periodo, fue desplazado por Miguel Pérez Pirela, quien fue candidato de la tolda roja para Maracaibo contra Eveling Trejo. Pero no termina allí, en unas elecciones internas del Psuv, Fidel Madroñero lo vence y termina siendo el candidato para las elecciones parlamentarias.

Ramírez asumió la dirección del Instituto Autonomo Regional del Ambiente (Iara), durante el gobierno de Francisco Arias Cárdenas, dejando a un lado sus aspiraciones a cargos de elección popular.

Otro líder que dejó de resaltar fue Alfredo Osorio, quien estuvo al frente de UNT y fue diputado hasta 2015. Osorio fue un político muy influyente, pero parece que sus aspiraciones de seguir escalando desaparecieron. Así lo explica el politólogo Jesús Castillo Molleda.

Castillo destaca que Osorio deja de figurar al mismo tiempo que Juan Romero, también ficha de UNT y político que tenía aires de progresar dentro de esta voraz trinchera.

Rafael Colmenares, quien asumió las riendas del rescate del Metro de Maracaibo, presentó soluciones sobre la mesa, Castillo Molleda asegura que el gobernador Arias Cárdenas lo “saca del juego” luego de un enfrentamiento que se propició entre ambos.

Otro político  que se mantiene bajo perfil es Saady Bijani, quien fue el primer alcalde electo del municipio San Francisco y aunque aparece en medios de comunicación su vida política y sus aspiraciones a la Gobernación del Zulia se han estancado.

Gian Carlo DiMartino, politólogo y abogado, alcalde de Maracaibo en 2008, es el actual cónsul de Venezuela en Milán, un puesto que lo mantiene alejado de la región en la que sembró su futuro político. Estuvo involucrado en escándalos que señalaban su gestión en la Alcaldía de Maracaibo. Pese a tener un cargo gubernamental su imagen se mantiene en el anonimato.

Jesús Luzardo, quien fuera concejal durante 18 años y presidente del Consejo Municipal de Maracaibo, por el partido Acción Democrática  (AD) ahora es militante de Primero Justicia, son ese tipo de decisiones difíciles de comprender para los ciudadanos y que posiblemente sea la razón por la que ya su nombre no es noticia.

Otro caso es el de Ángel Sánchez fue candidato a la alcaldía de San Francisco en 2008 por UNT, “y una figura muy gris dentro de la política, pese a que fue diputado”, señala el politólogo.

Son varios los nombres que se han ido enterrando políticamente, Ada Raffalli, Alenis Guerrero, César Morillo, Germán Valero, éste último  Gobernador de transición cuando Arias Cárdenas decide lanzarse contra Hugo Chávez en elecciones presidenciales. Valero se retira del ámbito político luego de sufrir un Accidente Cerebro Vascular (ACV).

Cada personaje tiene su propia historia, sus razones y sus tendencias políticas, pero convergen en un punto y es que el tsunami político los ha dejado de lado. Algunos por permanecer a la sombra de líderes ya consolidados, otros porque no supieron leer los momentos políticos ni aprovecharon sus gestiones para promocionarse e invertir en publicidad y propaganda, así lo explica Castillo. Estos nombres, tan influyentes en su momento, viven de sus pasadas gestiones. Hasta ahora el juego está trancado

Por: Gabriela Pirela
Fotografía: Archivo

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