Por qué no se cumplen los esquemas de racionamiento eléctrico en el Zulia

Pareciera una burla, una lenta y angustiosa tortura, un juego que pone a prueba la resistencia de la colectividad. Por eso, en medio del caos eléctrico, y sin entrar en pormenores sobre las causas de los últimos apagones, la gente se pregunta ¿Por qué no se cumplen los esquemas de racionamiento eléctrico en el Zulia?

Ningún plan parece funcionar: 6 por 18, 6 por 6, 12 por 12. Y es que lo que en apariencia resulta fácil, para quienes tiene poca y ninguna comprensión sobre un tema tan especifico como el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), tiene muchas implicaciones técnicas y humanas.

Así, mientras los marabinos se imaginan a un hombrecito mal intencionado que conecta y desconecta la electricidad a capricho, solo para hacerle la vida de cuadritos al más macho. Los expertos coinciden en que la administración de carga y los esquemas de racionamiento eléctrico programado solo puede realizarse con un equipo técnico y humano en óptimo estado.

Prioridades en medio del caos

Un especialista en el área, quien prefiere permanecer en el anonimato, explicó que al momento de racionar el servicio eléctrico, lo primero es establecer la prioridad de los circuitos.

“Cuando iniciaron los racionamientos en 2002, por los efectos de El Niño, se establecieron como prioritarios los servicios de salud, agua y educación, entre los que deberían permanecer conectados”, comenta la fuente.

Además explica que, para esa fecha, incluso se respetaban empresas con líneas de producción continua, que debían estar activas permanentemente. Como por ejemplo las productoras de alimentos.

Entonces, los esquemas de racionamiento eléctrico se planificaban en el sector residencial y empresarial, tomando en cuenta las horas que marcaban picos en el consumo. Para esta época se estableció que, a la larga, los grandes centros comerciales deberían instalar plantas eléctricas para generar su propia energía en los momentos críticos.

¿El reloj está averiado?

Quienes recuerdan esos primeros esquemas de racionamiento pueden dar fe que se realizaban de manera escalonada y precisa. “Cuando se decía que a una hora le tocaba salir a tal circuito, ese circuito salía. Así que, más allá de los juicios de si era justo o no, pues era funcional”.

Resulta que, para ese momento se puso en funcionamiento un sistema automatizado que permitía controlar a distancia los esquemas de racionamiento. Eso, con la presencia de personal capacitado en cada subestación, fue lo que permitió que esos racionamientos iniciales fueran precisos.

“Salía un circuito y entraba otro, todos sistematizados por la categoría de carga que alimentaba cada circuito. Era un sistema bastante sofisticado y con tecnología de punta, que permitía monitorear los más 150 circuitos que componían a la ciudad”, refiere el experto.

Esquemas de racionamiento eléctrico, varias respuestas

Entonces ¿Qué pasó? La pregunta tiene varias respuestas y el especialista pone como ejemplo un televisor a control. “A veces queremos cambiar de canal y el control no responde, puede ser por dos razones: el control está descargado o no funciona, o el sistema receptor del televisor está averiado”.

El ingeniero aclara que “solo quienes están dentro de la industria pueden dar una respuesta certera, pero podría ser por que el sistema automatizado se averió o porque los receptores en las subestaciones ya no funcionan”.

También puede incidir el factor humano en la aplicación de esquemas de racionamiento eléctrico. “Todas las subestaciones deben de tener personal capacitado de guardia de manera permanente, para verificar que los circuitos salgan y entren a su debido tiempo”.

Por ejemplo, si el sistema automatizado no funciona al cien por ciento y tampoco hay personal perenne en las subestaciones, la opción será que un equipo se movilice de una subestación a otra para realizar los cambios.

“Esta movilización requiere, además del talento humano, de vehículos para el traslado, desde el Centro de Distribución en Corpoelec Caujarito, hasta las diferentes subestaciones en la ciudad y el estado”.

Dos más dos son cuatro

A esta posible situación se le puede sumar otra arista. “También debemos considerar que los circuitos mutaron en el tiempo. Poco a poco, por las constantes averías en los transformadores y el cableado, los afectados tomaron la decisión de conectarse en otros puntos, sin tomar en cuenta las consecuencias”.

En medio de este escenario resulta todo un desafío determinar el consumo real de un circuito y que o quienes se surten de él. “Por eso vemos, por ejemplo, que un pulilavado cercano a un centro de salud disfruta de energía casi de manera permanente, cuando una panadería y las viviendas de la otra calle solo reciben electricidad tres o cuatro horas al día”.

También es importante que los circuitos que permanezcan conectados no excedan el total del voltaje que se esté generando. “Tiene que haber un balance entre la generación y la distribución, para que el sistema no se caiga”.

Tal vez, en algunos casos, la alimentación de algunos circuitos en específico solo depende de que juntos suman el total de la energía que se genera, en cambio alimentar otros es más complicado porque supone una ecuación cuyos factores se desconocen.

Con todas las remotas en funcionamiento y la medición exacta de la demanda de cada circuito sería más funcional y exacto el racionamiento eléctrico, al menos en Maracaibo y el Zulia.

El Zulia representa una amenaza

Si en algo están claros los especialistas en ingeniería eléctrica es que, en las actuales condiciones, el Zulia representa una amenaza para el Sistema eléctrico Nacional.

“Mantener conectado al Zulia es como cuando estás en un sube y baja y del otro lado se sienta una persona que pesa tres veces más que tú. No hay equilibrio y sales disparado”.

Esto, no solo porque el estado posee el consumo más alto del país, sino porque luego de horas o días de racionamiento, al regresar el fluido eléctrico “la gente se desespera y enciende todo: neveras, aires, cocinas, lavadoras y con eso el consumo se dispara sin control”.

A la vez es un poco de toma de conciencia, sin importar ya las razones del caos eléctrico, lo importante ahora es priorizar y preguntarse ¿qué necesito hacer en este momento? y optimizar el uso de la energía.

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografía: Archivo

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