Studio 35, una rumba “al estilo Hollywood”, donde las películas se salen de la pantalla

No se escatimó en detalles. La seguridad es un elemento constante en todas las áreas. Hombres de rostro severo e imponente presencia filtran a la multitud en la entrada que da paso al lobby estilo backstage, donde atractivas recepcionistas complementan el glamour de la estancia roja y negra, gobernada por la imagen de Marilyn Monroe.

Al compás de una claqueta cinematográfica, los visitantes de Studio 35 asumen el rol de “auto-papparazzis” para sus redes sociales, mientras las diligentes anfitrionas usan un mapa virtual del local para distribuir a los rumberos -con reservación o no-, entre las áreas General, VIP y Presidencial, diseñadas para albergar cómodamente a un total de mil personas.

Una rumba de película

Imágenes de personajes célebres del séptimo arte y la cultura POP como Marlon Brando, John Lennon, Al Pacino, Mick Jagger, Rober Deniro y Kurt Cobain entre otros, comparten las paredes con pantallas de 75 pulgadas, bajo un techo poblado de lásers, neón y luces direccionales RGB con cabezales móviles que bailan al ritmo de la música en el recinto.

Son las 12.59 de la noche y el lugar retumba bajo las notas del tema Safari de J. Balvin y Pharell Williams. Repentinamente un sonido de estática en los parlantes y un destello en las pantallas marcan lo que parece una falla técnica que deja al local completamente a oscuras.

Abucheos y chiflidos resuenan durante un par de minutos cuando de pronto, la escena final de la película Scarface invade a todo volumen las pantallas de la disco. Para mayor sorpresa, en medio de la pista de baile, Tony Montana -Caracortada en persona- se levanta de su escritorio en perfecta sincronía con los televisores y grita “say hello to my little friend”, pero en lugar de un lanzagranadas M-60, dispara un cañón de CO2 que marca la entrada a un grupo de bailarinas y el resto es locura colectiva.

Apuntando alto

Luis Quintero, productor audiovisual y de eventos ligado al proyecto de Studio 35, explica que el concepto de la nueva Disco y Restaurante, ubicada en el Centro Comercial Grandes Ligas de la calle 35 en San Francisco, es un emprendimiento del empresario sureño Eleazar López, quien vio la oportunidad de brindar en el municipio, una opción de entretenimiento elegante y de calidad dirigido un público de alto nivel que no tenía opciones de disfrute en la zona.

El concepto del local evoca en su decoración, tragos y menú, el estilo de los grandes eventos de “alfombra roja” en Hollywood, con especial énfasis en épocas clásicas del cine que dieron luz a grandes iconos de la cultura popular.

El joven productor destaca el proyecto que abrió sus puertas el pasado 30 de septiembre,  representó una importante inversión de recursos con  capital privado y el respaldo de entidades financieras, que rescata un centro comercial que venía decayendo. Uno de los factores claves para garantizar el atractivo y la rentabilidad del local fue la seguridad.

Atención, seguridad y confort

Tan solo en el área de estacionamiento hay seis agentes de seguridad, que cuentan con el apoyo permanente y patrullaje de Polisur, gracias a un convenio con dicha institución. En la entrada y el lobby el personal de resguardo está debidamente capacitado para requisar a los visitantes y manejar las situaciones de riesgo que pudieran ocurrir. Internamente hay otros 12 agentes que custodian las tres áreas dispuestas para el público.

Quintero detalla que otro aspecto prioritario en el desarrollo del concepto es la atención especializada dirigida a un público de alto nivel. Las anfitrionas, recepcionistas y meseras fueron seleccionadas mediante un casting donde se tomó en cuenta desde su buena presencia física, hasta su lenguaje corporal, vocabulario y nivel de instrucción.

El uso de tecnología de punta y personal técnico con experiencia también son parte integral de la experiencia. Los menús de tragos y bebidas están presentados en tabletas donde el cliente puede ver desde las imágenes de cada opción hasta videos de la preparación desarrollados exclusivamente para Studio 35.

No es para todos

A fin de garantizar el acceso de la audiencia correcta, Quintero explica que “hay ciertas características que debe reunir el cliente para acceder, como buena vestimenta y saber que los costos acá son un poco más elevados en comparación con otras discotecas del sur, porque vamos a brindar mejor atención y ambiente”.

El costo de la entrada (que actualmente promedia los Bs. 15 mil pero puede variar según el día de la semana o la inflación), también actúa como un filtro adicional para verificar el perfil socioeconómico de la clientela, explica el especialista en eventos.

Para cumplir con las necesidades de su público objetivo, Studio 35 cuenta con un área general con capacidad aproximada para 500 personas sentadas cómodamente. El área VIP puede alojar de 250 a 300 personas y el área Presidencial -mucho más exclusiva- es para clientes que desean un ambiente completamente privado. Esta cuenta con sistemas de sonido independientes para escoger música distinta a la del resto del local, además de una pantalla de 75 pulgadas, baños internos y seguridad propia.

Los performances que combinan producción audiovisual, actuación y coreografías de baile en vivo son uno de los elementos diferenciadores del concepto. Estas producciones, afirma Quintero, se irán rotando aproximadamente cada 15 días para dar oportunidad a que todos puedan verlos.

Por último el productor asegura que tanto el propietario del local, como el equipo técnico y humano que lo acompañan tienen la convicción de que San Francisco cuenta con suficiente gente que tiene la capacidad económica y la necesidad de un espacio como este, lo cual garantiza el éxito del proyecto.

 

Para más información ingrese a:

Instagram: @studio35ve

 

 

Redacción Luis Ricardo Pérez P.

Fotografía: Cortesía Studio 35

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