En “Briü” hasta tu perro puede acompañarte a tomar un café

El concepto es la libertad. Cada cliente es una historia, una creencia, un aliado para esta casa del café. Es uno de esos sitios donde quieres que el estómago se haga mas grande para que puedas comer más y así degustar las delicias que te brinda este espectacular establecimiento ubicado en la calle 72, con avenida 13A, donde el capricho de cada asistente es un mandato.

Mientras degustaba unas arepas tradicionales, con huevo revuelto, jamón y una crema de leche irresistible, me preguntaba cuál era el corazón de este proyecto y qué lo mantiene de pie. La respuesta no tardó mucho, Cinthya Holder, llega a mi mesa y se presenta. Es una mujer con ímpetu de ganadora, con una luz que sólo acompaña a quien cree que no existen imposibles.

Cinthya relata que Briü es un sueño hecho realidad, “el cliente elige lo que desea comer, de hecho, simplificamos el menú haciendo de nuestras comidas versiones más pequeñas, precisamente para que cualquiera pueda venir y disfrutar de las cosas que hacemos acá, si en el menú existe un plato ya elaborado el cliente puede modificarlo a su gusto, porque para nosotros lo más importante es que nuestra gente se sienta bien atendida, que viva una experiencia deliciosa”.

El lugar tienes dos areas; la terraza, que está al aire libre y una privada que cuenta con aire acondicionado. El ambiente es agradable y las mesas están ocupadas por personas de todas las edades y ocupaciones. La música suave invita a conversar.

Briü es un lugar propio de una sociedad en desarrollo, tiene un aire bohemio y también americano. Me sorprendo cuando Cinthya me cuenta que hasta las mascotas pueden estar en el sitio de la terraza, al fin y al cabo es el cliente quien elige con quién se toma un café.

El rey de la casa es el mocaccino, nos cuenta esta emprendedora. El café es un compañero que jamás abandona, siempre está allí para recibirte al despertar, y es ese concepto el que hizo que Holder se enamorara de este proyecto.

Desde que llegué me llama la atención la famosa “Merengada Briü”, quería hacerme fuerte pero no pude evitar sucumbir ante sus encantos. La pedí. Puedo decir que si el cielo tiene un sabor debe ser ese. Era de mantecado, con crema chantilly y galleta crujiente encima. Una vez que comencé rogaba al universo porque el vaso no tuviera fondo. También hay de chocolate y fresa, a esas les dijimos hasta pronto.

La merengada Banana Fest, es otra estrella de Briü, es de helado de chocolate y banana, preparada con leche y sirope de chocolate, coronada con una dona de banana, crema chatilly, trozos de banana, galleta de barquilla y cubiertas de chocolate y leche condensada. Tentadora, pero nadie está libre de pecado.

Los desayunos son accesibles al bolsillo, existen propuestas criollas y muy maracuchas, como la deliciosa cocada, pero lo que más me sorprendió fue la chicha, que lleva canela y una corona de crema chatilly. Cinthya me invita a que regrese, pues asegura que aunque la merengada es lo más solicitado, la chicha le está haciendo dura la competencia.

Este exitoso café, que ya pasó los 68 mil seguidores en su cuenta de instagram: @briucafe, también cuenta con una franquicia en la avenida 20, entre calles 72 y 73. El ánimo de esta mujer de negocios es seguir ofreciendo un servicio sabroso y de buena calidad.

No quería irme, pero debía contarles la experiencia, y eso también es exquisito. Estrecho la mano de Holder y me comprometo a regresar una y otra vez, es difícil no enamorarse del lugar, una atención de calidad, un ambiente visualmente agradable, comida inmejorable y una historia de emprendimiento que inspira. Luego de esta cátedra de positivismo me retiro. Tomo mi agenda, ya marqué el día de regreso.

Por: Gabriela Pirela

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