El “Padre Vidal” ahora lleva “la revolución por fuera y la sotana por dentro”

Habla como cura, abraza como cura y aborda la lucha social como una extensión de su labor pastoral. Reflexivo, autocrítico y mordaz, Vidal Atencio puede ya no estar en la estructura clerical, pero sigue llevando por dentro a la Iglesia que lo formó humana e intelectualmente. Con Dios y revolución en la boca, el “Padre Vidal” -como aún lo identifica la gente, sus amigos y él mismo- habla de las razones que lo llevaron a dejar la sotana y entrar de lleno en el ruedo político.

Su cara redonda, cabello lacio oscuro y tez morena lo identifican como un orgulloso miembro de la etnia Wayuu, un legado que asume como una credencial incuestionable a la hora de hablar en nombre de los desposeídos.

Aunque no es hombre de hacer concesiones en cuanto a su ideología, los años como pastor y confesor de un rebaño variopinto, le han dado amplitud para aceptar y respetar la diversidad en el terreno de las ideas, una cualidad que ahora identifica como una ventaja competitiva, mientras el partido coteja su nombre entre los aspirantes a disputar la alcaldía de uno de los municipios más opositores del país.

Inquisición política

“Como dice la frase ‘guindé el balandrán’ por muchas razones de responsabilidad incluso personales, tengo motivos para eso. No me voy a confesar aquí pero sí puedo decir que hay cosas que personalmente eran como una contradicción en mí y era más responsable hacerlo así, dando una respuesta en el plano humano como hombre libre de ataduras religiosas”, argumenta Vidal ante la interrogante sobre su decisión de pasar a la vida laica.

Atencio todavía guarda un gran afecto y respeto por la institución que le abrió los brazos desde la adolescencia, pero explica que un entramado de exigencia, intrigas y presiones dentro del clero lo llevaron al punto de no retorno.

“La iglesia a mí me aportó muchísimo y no quiero generarle más dolores de lo que ya les he podido generar, entonces tomé una decisión, la cual siempre consulté con mi obispo. Monseñor Ubaldo Santana con quien me une una amistad, siempre he pensado que es mejor amigo que obispo y así se lo he dicho. Lo consulté y le dije que ya me era difícil mas no imposible continuar en la Iglesia de Maracaibo, y también por ser un hombre público que está en los medios, ya era difícil aceptar prohibiciones de celebrar o bendecir espacios”, relata Vidal, al referirse a lo que calificó como un “acoso”, que lo empujó tomar una decisión para evitar situaciones de conflicto.

Con notable pesar el exsacerdote afirma que fue blanco de denuncias ante el Vaticano (las cuales prefirió no especificar), que surtieron su efecto.

“Me pedían cosas que no iba a dar como que entregara la responsabilidad del canal (Coquivacoa TV) y eso es intransferible ya que fue una habilitación que se la dieron a Vidal Atencio, no al Padre Vidal ni a la Iglesia Católica, entonces eso era inviable, también me pedían que abandonara la revolución, que para mí no es un partido, puesto que yo puedo decir que mañana, si es necesario, puedo dejar el PSUV, al cual no entré desde que nací, más bien yo soy de los más nuevos, pero sentí la necesidad de tener incidencia en el ámbito político y dije lo voy a hacer con responsabilidad. Me voy a anotar”, sentenció el comunicador, al puntualizar las presiones que recibió del entorno conformado por el arzobispo de Maracaibo y un “séquito” donde identificó nombres como el de monseñor Jesús Enrique Hernández (mejor conocido como Chulique), y el padre José Palmar, a quienes confiesa guardarles gran afecto a pesar del distanciamiento ideológico.

Quo vadis

En su valoración sobre el papel actual de la Iglesia el contexto político venezolano, Atencio argumenta que el clero parece no estar hoy a la altura del papel histórico que ha jugado en Latinoamérica, desde la propia llegada de los españoles en 1492, cuando se instaló un “régimen de cristiandad” que impulsó a Juan Pablo II a pedir perdón 500 años más tarde, hasta las gestas republicanas en México y Venezuela y la lucha contra la dictadura Perezjimenista en los años 50’s.

El ex compañero y alumno de quienes conforman la jerarquía católica nacional asegura que conoce bien el pensamiento de las figuras que delinean la política Vaticana hacia Venezuela, con quienes compartió los siete años de seminario en Caracas, y es precisamente ese trasfondo el que lo lleva a identificar y cuestionar contradicciones.

“Pobreza, castidad y obediencia, en ese orden y prioridad nos enseñaron las tres bases fundamentales para que un religioso optara por esa vida y procurara ser feliz en ella, entonces ahora me vienen a decir que la pobreza como tal no es virtud sino una desgracia. El empobrecimiento sí y eso lo comparto, pero nosotros lo que tenemos ahorita es eso, pero la Iglesia está haciendo una mala lectura de la pobreza y eso es un daño teológico y pastoral que todavía no le va a pasar factura”, reflexiona quien aún se considera un hombre de Dios, al explicar que su preferencia por los pobres no viene del PSUV sino de la vida pastoral.

Atencio afirma que la Iglesia en este instante juega un rol más importante de lo que ella misma cree y destaca que actualmente, cuando no existe una oposición cohesionada, el cardenal Jorge Urosa debería estar haciendo llamados y diciéndoles “un momentico, vengan acá, no nos llamaron a bendecir acciones terroristas o cuestionables, llámennos ahora para dar orientación”.

“Este muchacho (Juan Pablo) Guanipa, viene de formación del Opus Dei y por qué ellos no le pueden orientar en relación a eso (el dilema sobre la juramentación o no ante la ANC). Por qué no lo puso a ponderar más allá de (Henrique) Capriles o el otro. Para eso estamos nosotros, no para decidir, pero si para incidir”, asegura quien todavía se siente sacerdote, al expresar su desacuerdo con aquello de “zapatero a su zapato y el cura a la sacristía”.

¿Vidal Alcalde?

En cuento a su intención ya manifiesta de postular su nombre ante el PSUV para abanderar la contienda por la Alcaldía de Maracaibo, el “Padre Vidal” asegura que su opción le brindaría al municipio una visión más amplia con ideas que trascienden el entorno partidista.

“Yo creo he recogido ideas de gente que no son del PSUV y por tanto no son ideas del partido, en materia de urbanismo y productividad para la ciudad. Contrario a lo que todo el mundo imagina o le han hecho creer, Maracaibo pudiera estar más organizada, porque tiene cómo; hay sistemas viales pero debemos mejorar, así como en sistemas de seguridad para tener una ciudad donde podamos estar más tranquilos”, expone Atencio.

El hombre que ha abiertamente criticado la demagogia de decretar al carrito por puesto como patrimonio cultural, asegura que los marabinos ya han experimentado a través de ideas innovadoras como los llamados buses rojos, que sí es posible un sistema de transporte cómodo, eficiente y organizado en vez del caos y la anarquía. “No se trata de inventar el agua tibia, sino de mejorar lo que existe y darle formalidad a las cosas”, señala Atencio, al recordar que el propio Hugo Chávez obtuvo inspiración de experiencias vistas en el medio oriente, Portugal e India, que dieron pie a lo que nacionalmente se conoció como Misión Vivienda o Bancomunal.

“Yo creo que el problema de Venezuela no lo va a solucionar el conuco. Éste va a solucionar el problema de las familias y en aquellos casos donde sea propicio”, apunta el ex sacerdote al asegurar que en materia productiva el municipio debe marchar hacia el plano tecnológico para transformar lo que se produce, pero antes debe ser capaz de producir al menos algunos de los rubros que consume, a manera de aliviar la carga económica que representa tener que buscar la totalidad de los rubros afuera.

Apoyo de base y de cúpula

Si bien la decisión de la Asamblea Nacional Constituyente que adelanta las elecciones municipales para diciembre, deja poco tiempo para posicionar un nombre a ante la opinión pública, este comunicador zuliano asegura que ya tiene terreno ganado gracias a la exposición que le ha dado ser un hombre de medios con acceso a la jerarquía del PSUV.

“Ese trabajo se viene haciendo. El nombre del ‘Padre Vidal’ ya es conocido en el ámbito nacional y local, de manera que pudiera ser un elemento a favor. Cuando la gente dice ‘el Padre Vidal va de alcalde’, ya eso está en Caracas sonando desde hace rato, pero es necesario usar las estructuras del PSUV”, destaca el ahora aspirante a la Alcaldía de Maracaibo, agregando que ya cuenta con respaldo de grupos como el partido ORA y está buscando puentes con el Partido Comunista de Venezuela (PCV).

Atencio sabe que no la tiene fácil, por cuanto asegura que es una realidad “que dentro del mismo PSUV hay gente que te descarta para ponerse ellos”.

“Que tengo más cosas en contra, sí, porque quienes también aspiran tienen más incidencia en Caracas. El ‘Padre Vidal’ debería ser la primera opción, porque las otras opciones son Willie Casanova y Fidel Madroñero, quienes están en la ANC y tienen tarea por dos años. Donde más me preocupa es en las bases del partido que reciben orientaciones, son muy disciplinados y el PSUV está fuerte ahorita. Quien se los gane se está sumando confianza pero por delante de eso pasa que tengan el apoyo de líderes”, recalca el aspirante al puntualizar la tarea pendiente.

Por último el ex cura afirma que su trayectoria como hombre de fe capaz de dirigirse a personas de distinto signo político es una ventaja en comparación con quienes visualiza como posibles rivales, ya que no pierde de vista que es un municipio donde históricamente la oposición ha mantenido un bastión.

“Hay gente que me ha expresado ‘Vidal no me pidas que vote por el chavismo o por Nicolás, yo voy a votar por ti’, ahí no es que no está votando por el chavismo, sino que está viendo en la figura una opción y tenemos eso a favor”, ratifica este nuevo actor político que ahora lleva la revolución por fuera y “la sotana por dentro”.

 

Redacción y Fotografía: Luis Ricardo Pérez P.

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