En tiempos de crisis el negocio inmobiliario aumenta poderío

Con crisis o sin ella el mundo de bienes raíces es una oportunidad interesante de negocio. En una economía donde la devaluación de la moneda se adueña del bolsillo, el tema inmobiliario crece como la espuma, porque representa una garantía de mantener a salvo la inversión.

“Muy a pesar de la crisis que atraviesa nuestro país el mercado inmobiliario sigue siendo uno de los mercados con mayor estabilidad, por eso seguimos apostando a Venezuela y a emprender, estamos en un país altamente migratorio, obviamente esas personas que se van al exterior y que prefieren hacer algún tipo de negocio,  ya sea vendiendo o alquilando sus propiedades, se vuelven un excelente prospecto”, asegura Iraly Matos, directora de la franquicia Rimaca de Century 21.

La asesora de bienes raíces indica que con el incremento en la demanda del dólar, la gente busca proteger su dinero y más allá de adquirir una vivienda para formar un hogar hay quienes compran para resguardar sus ahorros, porque independientemente de la debacle económica una propiedad siempre se revaloriza.

Un inmueble es la prioridad de toda familia, sin importar la situación política, social o económica que se viva, tener un techo es primordial. Los esfuerzos y ahorros de cada núcleo familiar siempre estarán orientados a una vivienda propia.

Un asesor inmobiliario representa garantía para quien compra o vende una propiedad, “estamos siendo víctimas de una descomposición moral, por eso nuestra asesoría incluye la garantía de que el cliente sienta seguridad a la hora de comprar o vender, con nosotros está blindado de fraudes porque nos aseguramos de que toda la documentación esté legal”, señala Matos.

La experta inmobiliaria dice que cada día el asesor se hace mas imprescindible para el comprador, “nos hacemos muchísimo más importantes para todo el consumidor, puesto brindamos desde todo punto de vista seguridad de la inversión para que esa persona haga un negocio con total y absoluta transparencia y que su dinero este respaldado, es por eso que hoy mañana y siempre la empresa inmobiliaria seguirá siendo rentable”.

Blindaje legal

Chiquinquirá Rivera, también directora de Rimaca, es una mujer apasionada del progreso y las oportunidades, asegura que el blindaje que como asesores brindan a sus clientes es altamente efectivo, “nosotros no hemos tenido problemas legales de ningún tipo, estamos obligados a respaldar a nuestros clientes y a brindarles la asesoría adecuada, nuestro compromiso es que la inversión se haga de la mejor manera posible y para ello nos preparamos constantemente”.

Rivera nos cuenta que quien vende o compra un inmueble pasa por filtros para que a la hora de cerrar la negociación no haya sorpresas desagradables. La idea es que los documentos de propiedad sean chequeados en el lugar donde fue registrada la vivienda, para verificar que todo esté dentro del marco legal.

“Le hacemos saber al cliente que no sólo hacemos el trabajo de venta, también los apoyamos en cualquier trámite que permita agilizar el proceso, para nosotros como asesores es de suma importancia que el cliente se sienta con una actitud positiva ante ese paso que piensa dar al adquirir su hogar o al hacer la inversión en cualquier tipo de propiedad”, indica Rivera.

Estas dos emprendedoras, que han hecho del negocio de bienes raíces una pasión, están convencidas de que el mercado inmobiliario no se doblega ante ninguna crisis, y la prueba está en que con el índice de personas que están dejando el país ocurre lo que ellas llaman “ventas en cadena”, se trata de clientes que están haciendo un doble proceso: la venta de su inmueble y la compra de uno de menos valor, pero con el propósito de dejar algo asegurado en Venezuela por si en algún momento deciden volver.

Este tipo de experiencias es lo que hace que estas dos mujeres sigan creyendo en el país y apostando a la cuidad de las oportunidades, y es que las estadísticas indican que el 95 por ciento de las personas que quieren vender o comprar tiene un alto desconocimiento de lo que implica el proceso, lo que hace que franquicias de renombre como Century21 se hagan indispensables para sentir que se va a pasos seguros.

La preparación es constante. El conocimiento es el mejor activo que poseen ellas y los asesores que conforman Rimaca. Detenerse no es una opción, menos sabiendo que el negocio inmobiliario es una flor que permanece erguida hasta en un camposanto.

 

Por Gabriela Pirela

Fotografía: cortesía @century21rimaca

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