Clientes del BOD claman “me cansé de este banco”

Adán sacó todo el dinero de su cuenta corriente del Banco Occidental de Descuento (BOD) y juró “no meterle ni un bolívar más”. Hace meses detectó que le estaban realizando un débito, a manera de una domiciliación, que jamás supo de dónde había salido.

“Un día apareció un descuento, por domiciliación, que solo decía ‘domc. fac.’ y mi número de cédula”. Sin embargo, Adán, un administrador de empresas de 45 años, asegura que nunca contrató servicio alguno y mucho menos domicilió pagos a su cuenta corriente.

Ante tal situación, el afectado decidió ir a una agencia del banco y exponer su caso. El joven que le atendió “fue muy amable” y le explicó que no era fácil determinar la naturaleza de ese descuento.

“Fui durante mes y medio al banco, hasta tres veces por semana, y no me dijeron de que era ese descuento. La última vez llevé una carta solicitando que eliminaran esa domiciliación, porque yo no la reconocía. El ejecutivo recibió los documento, pero me advirtió que eso no era posible hacerlo”.

Adán se queja de que no le resolvieron el problema, aunque es cliente de la institución desde hace más de 15 años. “No se si es que yo soy bruto, pero no entiendo porque no puedo hacer lo que quiera con mi dinero”.

Cuando Adán dice “lo que quiera” se refiere a impedir que “me quiten la migaja que tanto me cuesta ganarme”. Así que fue por última vez al banco antes de la reconversión y luego se le dificultó tanto entrar a la agencia, que decidió clausurar su cuenta.

“Es imposible mover mi dinero”

Andrea también es cliente del BOD. Su cuenta nómina tiene una data de ocho años, sin embargo, cada mes, pasa la quincena para la cuenta de su hermana que es de otra entidad bancaria. Ella es empleada de una tienda de cosméticos y tiene 31 años.

“Es casi imposible mover mi dinero. La página del BOD presenta problemas en horas hábiles y las tarjetas no pasan. A veces dice que tiene “saldo insuficiente”, aunque yo se que si tengo dinero. Lo que hago es que en la madrugada transfiero a la cuenta de mi hermana y uso esa tarjeta.

Otro factor que le pone la vida “de cuadritos” a Andrea es la afluencia que presentan todas las oficinas y la falta de personal para la atención de los clientes. “Los cajeros siempre están de mal humor y se tardan más de lo necesario”, se queja y comenta que en varias oportunidades fue víctima de maltratos.

Un fin de semana de terror con BOD

El pasado fin de semana la plataforma del BOD colapsó. Cientos de usuarios se quejaron de no poder pagar en comercios, acceder a la página web o utilizar el Pago Express.

Muchos hicieron colas en los cajeros automáticos, no solo del Occidental de Descuento, sino de otros bancos, de manera infructuosa, ya que no pudieron retirar su dinero en efectivo.

Todavía ayer, lunes 24 de septiembre, los clientes iban y venían por la ciudad, con las tarjetas en la mano, sin poder resolver sus compras. “Me cansé de este banco”, admitió Carlos, un comerciante de 35 años. “Mi tiempo vale dinero y con esta imposibilidad de realizar transacciones estoy perdiendo ambas cosas: tiempo y dinero”.

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografía: Archivo

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