El sabor urbano de “Chicha To Go” desata furor y largas colas en la 72

Una chicha es un vaso de alegría que nos transporta directamente a la infancia, un sabor que conecta con la salida del colegio o los paseos de fin de semana con la familia, pero como si fuera poco, es también una forma efectiva y deliciosa de saciar el hambre y darle energía al organismo por horas, cuando no se tiene el tiempo o los medios para meter los pies debajo de la mesa.

El secreto de esta nutritiva bebida tradicionalmente hecha de arroz, proviene de su altísima concentración de carbohidratos, azúcar y proteínas, aunque la versión maracucha que todos recuerdan y añoran estaba hecha con una materia prima algo distinta.

Pocos lo saben, pero aquel misterioso engrudo amarillento con el cual el señor chichero repotenciaba el contenido del recipiente, cuando se derretían los hielos, es nada menos que pasta de trigo durum cocida con azúcar y vainilla, así que en pocas palabras, quien se tomaba una chicha se estaba bebiendo un plato de espaguetis con todo y proteínas, ya que nunca puede faltar una generosa ración de leche condensada.

Para evitar que nutricionistas furibundos comiencen a quejarse por e-mail, debemos aclarar responsablemente que la anterior descripción no pretende sugerir de que se trata de una comida balanceada, pero vaya que llena el estómago y alegra el corazón por mucho menos de lo que cuesta un almuerzo ejecutivo promedio.

Otra conveniencia adicional, es que este delicioso producto se puede consumir mientras se va manejando, un factor que fue clave para que Pedro Maldonado, un ex visitador médico y empresario autodidacta, concibiera la idea de “Chicha To Go”, una especie de taquilla externa dispensadora de sabrosura, que desde el pasado 5 de abril está causando furor y grandes colas en la calle 72 con Av. 16, justo antes de llegar a la avenida Baralt.

“La chicha siempre ha sido un producto tradicional muy consumido en todo el país, pero en Maracaibo siempre ha habido una mayor afición (…) nosotros quisimos aprovechar el nivel de aceptación ya existente y darle un giro urbano”, contó a TuReporte el creador de la marca.

No se trata de un local ostentoso ni excesivamente decorado, pero sí de un excelente punto de venta, a pesar del caos vehicular que suele formarse por lo estrecho de la vía. La infraestructura es netamente funcional para su objetivo: Atender a consumidores que llegan en vehículo o a pie para pedir un desbordante vaso de chicha y seguir su camino con una gran sonrisa dibujada en el rostro.

La idea tampoco es nueva. Ya en Maracaibo han existido franquicias de chicha, como el desaparecido Dr. Chichero -que agregaba lluvia de chocolate o chispas de colores para brindar algo de novedad al producto-, pero esta nueva encarnación de un clásico de las calles marabinas, lleva el disfrute a un nuevo nivel, al darle un giro lúdico y colorido que engancha a grandes y chicos, adicionando golosinas que la gente tal vez comía a la par de la chicha, pero no dentro de ella.

La oferta consiste en tres versiones de chicha: tradicional, chocochicha y cocochicha, que sirven de base para dar rienda suelta a la indulgencia, ya que este negocio reproduce atributos de las populares ventas de yogurt helado y transforma lo delicioso en sensacional, agregándole toppings como Cocosette, Pirulín, Dandy’s, galletas Oreo, Flips y jarabes de leche condensada, chocolate o arequipe. Quizás la forma más sencilla de describirlo es como si una chicha se casara con un Mc’flurry y tuvieran un hijo blanco, uno trigueño y otro moreno, en pleno carnaval.

Nina, una de las muchachas que toma los pedidos en la cola peatonal, hace un paréntesis entre clientes para comentar que la respuesta del público ha sido sorprendente desde que abrieron y hasta ahora el producto más solicitado es la chicha tradicional porque es la que la gente ya conoce, pero poco a poco las variedades de chocolate y coco han ido ganando terreno después de que las prueban.

El producto viene en tres tamaños: pequeño (12 Oz.), mediano (16 Oz.) y grande (22 Oz.), con precios de Bs.F 340.000, 410.000 y 620.000 respectivamente para la versión tradicional y Bs.F 440.000, 510.000 y 720.000 las especiales (de coco y chocolate). Los toppings se clasifican en categorías de “Estándar, Pro y Trimortal”, en función de su popularidad y el costo es adicional.

Chicha to Go se perfila como un nuevo fenómeno de mercado ya que en su horario de lunes a sábado de 11.00 de la mañana a 5.00 el local siempre está lleno de clientes, por esta razón Maldonado espera en poco tiempo expandirse hacia otras zonas de la ciudad para llevar su “chicha urbana” a nuevos públicos.

Para más información Puede ingresar a:

Instagram: @chichatogo

 

 

Redacción y fotografía: Luis Ricardo Pérez P.

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