“Chicha de pasta”: el “resuelve” marabino para el hambre

Una bebida resurge en Maracaibo. Como el ave fénix de los “resuelves”, al momento que el hambre apremia, la chicha toma espacios como un boom de la gastronomía local. En cada calle, centro comercial y hasta en sitios inverosímiles, poco a poco se siembran los carritos y locales que dispensan el preciado néctar, que “llena el estómago” por un costo aún razonable.

Podría decirse que la venta de chicha es un flashback de las meriendas criollas. Un guiño a las memorias infantiles, cuando esa bebida espesa, fría y dulce era una golosina de recreo, un antojo de domingo o un premio de vacaciones. Ahora es una opción rápida y “económica” para “resolver” alguna de las tres comidas diarias.

La historia de la chicha en Venezuela viene servida por el amor de las abuelas del siglo 20. Esa preparación criolla que hacían con arroz, leche y especias, y que era es sustituto ideal, en el paladar y el corazón, para cuando “mamá nos quitaba el tete”. La chicha criolla es de arroz, leche, canela y una conchita de limón.

Chicha por todos lados

Sin embargo, con el correr del tiempo y por la necesidad de comercializar productos de alta rotación, los chicheros sacaron la receta a la calle y la bebida se industrializó en una presentación pasteurizada, similar a la de los jugos “de cartón”.

En el auge de los noventa, surgieron en Maracaibo franquicias de “chicheros” y se popularizó la bebida elaborada con sémola de trigo, llamada también “chicha de pasta”, porque resultaba más barato y rápido de preparar, además la bebida queda más espesa y sin gránulos.

Hasta la fecha, este atol de espagueti es lo que se vende con el nombre de chicha y si bien, no es la tradicional hecha con arroz, resulta una alternativa sabrosa, energizante y saciadora. Aunque cuidado, porque un vaso grande tiene más de 500 calorías, dependiendo del tipo de topping que le coloque.

¿Cómo hacer chicha de pasta?

Para quienes tienen adicción por la chicha y por la cocina, la receta de la “chicha de pasta” es fácil de elaborar y los ingredientes puede encontrarlos si se lo propone. Lo mejor es que rinde y se conserva bien en la nevera. Esta bebida es color marfil o amarilla y muy espesa.

Ingredientes:

  • Dos litros de agua.
  • 100 gramos de espagueti o cualquier otra pasta.
  • 250 gramos de azúcar. También puede endulzar con stevia o panela.
  • 250 gramos de leche en polvo.
  • Una pizca de sal.
  • Esencia de vainilla.
  • Canela en polvo y en rama.
  • Leche condensada.

Preparación:

Se calienta el agua sola hasta que hierva, luego se agrega la pasta, la canela en rama y si gusta, algunas semillas de malagueta. Se coloca a fuego lento por unos 25 minutos. Se baja del fuego, se deja enfriar y se lleva a la licuadora.

Como la cantidad es abundante, se licua por mitad: mitad de la pasta cocida y mitad del resto de los ingredientes. Importante es recordar que debe sacarle la canela y la malagueta antes de licuar.

La mezcla debe quedar cremosa y uniforme. Si al enfriarse se pone muy espesa, se diluye con un poco de agua o leche líquida y se ajusta el dulce al gusto. Puede colocarla en la nevera y servirla con bastante hielo picado y espolvoreada con canela en polvo.

Las versiones modernas coronan la bebida, no solo con canela y leche condensada, sino que le agregan virutas de chocolate o coco, galletas, gomitas y cualquier otro topping que la golosidad solicite.

Y la chicha criolla qué

La chicha criolla es una bebida se prepara con arroz, es blanca y líquida. Muchos no la ven como una opción, porque la elaboran con el arroz con leche cocido y la mezcla queda granulosa y líquida. Sin embargo, hay un secreto de “abuelas”, para que la tradicional bebida quede suave y espesa.

Ingredientes:

  • 1/2 kg de arroz.
  • Canela en rama y en polvo.
  • Vainilla y clavitos de dulce.
  • Una taza de azúcar.
  • Una taza de leche en polvo.
  • Dos litros de agua.
  • Concha de limón.

Preparación:

La noche anterior se coloca el arroz crudo en agua hasta cubrirlo y se remoja en la nevera. Al día siguiente se licua con esa misma agua hasta que se pulverice el grano. La mezcla se cuela y el resultado es una especie de engrudo blanco, que le dicen “base”.

Aparte se calienta el agua con la canela, los clavitos, la concha de limón y la vainilla, hasta que hierva. Poco a poco se agrega la “base”, revolviendo constantemente para que no se hagan grumos. Este proceso es como cuando se cocinan las cremas de arroz industriales.

Una vez incorporada la “base” se deja cocinar a fuego lento durante unos 20 minutos o hasta que tenga la consistencia y espesura deseada. Luego se baja del fuego, se deja reposar y se licua con el azúcar y la leche, cuidando antes de extraer la canela y los clavitos. Se enfría en la nevera y se sirve fría, con abundante hielo picado y espolvoreada con canela.

 

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografías: Archivo

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