Batalla por la concesión de Aguamanía “agita el oleaje” en la Vereda del Lago

En días recientes, las denuncias de inseguridad y frecuentes hurtos registrados literalmente “en las narices” de la comandancia de Polimaracaibo en La Vereda del Lago, han puesto en evidencia una serie de tensiones entre la municipalidad y Aguamanía, por el tema de la concesión que la empresa perteneciente a los empresarios Luigi y Roberto Annese, mantiene en los referidos espacios públicos desde el año 2005.

La crisis salió a flote en el marco de la Semana Santa, después de que voceros del parque acuático divulgaran a través de TuReporte y otros medios locales, que no operarían durante el asueto, debido al robo de las computadoras del área administrativa.

En la cueva del lobo

Freddy Quintero, administrador de Aquamanía, aclaró en su momento que “las computadoras fue lo último que se llevaron (los delincuentes)”, pero recalcó que en un lapso de seis meses las instalaciones han sido violentadas en al menos 10 oportunidades, en las cuales sustrajeron todos bombillos, el cableado del cuarto de bombeo, cinco unidades de aire acondicionado, un bomba de agua y hasta las cámaras de seguridad.

El vocero recalcó que lamentablemente las autoridades locales no han tomando las medidas pertinentes para salvaguardar los lugares de esparcimiento en la ciudad y agregó que a pesar de que vienen luchando contra la crisis eléctrica y hasta la escasez de agua que en tiempos recientes ha afectado su operatividad, se encuentran “atados de manos ante la delincuencia o el hampa organizada” que hace de las suyas en las noches y los fines de semana.

Aunque la empresa no ha estimado aún el monto de las pérdidas por robo y hurto de materiales que en su mayoría son importados, asegura que las bajas por la inactividad en temporada alta ascienden a unos mil millones de bolívares, ya que dejaron de atender entre 8.000 y 10.000 personas.

“La Vereda del Lago era uno de los lugares preferidos por los ciudadanos para su esparcimiento y hoy en día se ha convertido en una cueva de lobo”, aseguró Quintero en declaraciones al canal de televisión VPI, acotando que “la única respuesta que nos dan los funcionarios de la misma policía de Maracaibo es que ellos no tienen oficiales ni equipamiento suficiente para resguardar el parque, e incluso a cada momento se están quejando de los pésimos sueldos que devengan y por ende no están motivados a hacer su trabajo”.

Apretando tuercas

La municipalidad reaccionó con displicencia ante los señalamientos de Aguamanía y la lluvia de  críticas ciudadanas que inundaron las redes sociales.

Tras la Semana Mayor, la Alcaldía decidió quemar administrativamente a su “Judas”, ordenando contra el parque de agua una inspección del Cuerpo de Bomberos y Protección Civil que terminó clausurando las instalaciones tras determinar que las piscinas “no eran salubres ni seguras”.

Tony Boza, director general de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo, desestimó el pasado miércoles 4 de abril las denuncias de Aguamanía, indicando que las mismas no habían sido formalizadas ante los cuerpos de seguridad, por lo que concluyó que éstas solo representan un intento de la empresa para “huir” de sus responsabilidades.

El funcionario le aseguró al diario Panorama que la empresa de los Annese había dejado de entregar los aportes sociales al municipio y adeudaba 13 cánones de arrendamiento, pero adicionalmente había sido sancionada con un cierre de 12 días el pasado mes de diciembre tras incumplir con la normativa de expendio de licores en espacios destinado a menores de edad.

El quid del asunto

En sus declaraciones Boza dejaría entrever las verdaderas causas de las tensiones, al señalar que con el resto de las concesionarias como el Vereda GYM sí han logrado una “excelente receptividad”, mientras que los dueños del parque acuático “no han dado la cara”, razón por la cual decidieron rescindirles el contrato de arrendamiento, basándose en las cláusulas que estipulan dicha medida, una vez que se acumulan seis meses de impago.

Fuentes allegadas a Aguamanía aseguran que la municipalidad estaría en busca de desplazar a los Annese para dar cabida a nuevos inversionistas allegados a la gestión, en el marco de los planes de remozamiento y explotación comercial que tienen la Alcaldía y la Gobernación con la primera y segunda etapa del parque metropolitano.

En cierta forma, las declaraciones de Boza avalan el referido enfoque, al expresar que “se están manejando varias posibilidades donde la Alcaldía como sector público tendrá una mayoría accionaria en alianza con sectores privados”, algo parecido al esquema aplicado por el gobierno central a las transnacionales petroleras con la creación de las llamadas empresas mixtas.

De cualquier forma, todo apunta a que la pelea apenas va comenzando, ya que los dueños de Aguamanía, quienes todavía no se han pronunciado públicamente, tienen la potestad de ejercer acciones legales contra el municipio, ya que la concesión otorgada durante la gestión de Giancarlo Di Martino, les da los derechos de uso del espacio público hasta el año 2020.

Después de todo, lo que está en juego son los 4,6 millones de dólares que los Annese invirtieron originalmente en sus instalaciones, además de todas las mejoras y ampliaciones que se le han hecho al parque durante los últimos 12 años.

 

 

Redacción: Luis Ricardo Pérez P.

Fotografía: Archivo

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