Alcalde Willy Casanova ¡Maracaibo se ahoga en basura, por favor, límpiela!

Maracaibo no ha podido deshacerse del doloroso título: “la ciudad más sucia de Venezuela”. De nada sirven las promesas ni los planes coyunturales que se realizan esporádicamente, porque la recolección de desechos es un proceso sistemático, continuo y que depende de los recursos humanos y técnicos disponibles para mantener saneada a una ciudad de 550 kilómetros cuadrados, con casi cuatro millones de habitantes, donde cada persona produce un kilo y medio de basura por día.

El 11 de julio de 2017, el entonces gobernador del Zulia, Francisco Arias Cárdenas, le pidió al Tribunal Supremo de Justicia que le entregaran las competencias de recolección y cobro de la basura. Al día siguiente el TSJ cumplió con la solicitud, a través de la Sala Constitucional, y se hizo de inmediato el traspaso. Después de esto, la recolección quedó en una especie de limbo.

Con la frase: “Construiremos una ciudad digna, más humana”, Willy Casanova dio el primer paso en su camino como alcalde de la ciudad y esgrimió como principal bandera la recolección de basura, labor que comenzó desde noviembre de 2017, siendo candidato. Hoy, a casi cinco meses de gestión, Maracaibo está colmada de desechos que se esparcen por las calles, como focos de contaminación ambulante.

Vale recordar, que durante su campaña, del 9 al 13 de noviembre de 2017, Casanova destacó la recolección de 960 toneladas de basura, con la activación de 760 personas, 10 retroexcavadoras, 62 camiones volteo, tres cisternas y cinco compactadoras, a través del plan Maracaibo te Quiero, que arrancó en los alrededores de escuelas, hospitales, CDI y centros de movilidad urbana.

Sin embargo, el 2 de enero, ya en posesión del cargo, Casanova activó Maracaibo te Quiero como una operación permanente, con más de 500 hombres, 16 camiones volteo, tres retroexcavadoras y dos compactadores para recoger los desechos sólidos de las 18 parroquias de la jurisdicción. Mucho menos personal y equipos que los que utilizó durante la campaña.

El 8 de enero, Casanova estimó que en Maracaibo se registraba un aproximado de 100 mil toneladas de basura acumulada y activó “de manera inmediata” un operativo especial aplicado los 14 días posteriores, “para liberar de la basura los principales corredores viales”, se comprometió a activar los recorridos diarios, mientras lograban la transición a un plan definitivo, que aún no se activa.

¿La razón? Los rumores apuntan a que no existen unidades especiales y camiones compactadores suficientes para la recolección periódica y sistemática en toda la ciudad. La permanencia de las bolsas de basura en las calles deja espacio para que los animales y, también, muchos ciudadanos rieguen los desechos y estos se esparzan por barrios, urbanizaciones, plazas, parques y todos los rincones de Maracaibo. La basura no discrimina.

¿Cuales son las opciones?

El año pasado, el presidente de la comisión de ambiente del Centro de Ingenieros del Zulia (Cidez), Ausberto Quero, expuso algunas propuestas para mejorar la disposición y recolección de los desechos sólidos en la ciudad. “Lo primero es realizar un diagnóstico de los vertederos existentes, en cada uno de los municipios, para conocer si cumplieron su tiempo de vida útil. Se debe estudiar si deben clausurarse o si existe la posibilidad de convertirlos en rellenos sanitarios”.

El experto propuso estudiar el impacto ambiental de los nuevos rellenos sanitarios y el establecimiento de estaciones de transferencia, donde sea llevada la basura en primera instancia para su separación.

“Serán espacios destinados al traslado de los residuos sólidos para su segregación. Para que sean divididos en aquellos que pueden reciclarse, como los plásticos y el papel, y los que no podrán se rehusados”, explicó el también director de Asociación Civil para la Conservación de Lago de Maracaibo (Aclama).

Quero aseveró que a diario se generan unas dos mil toneladas de desperdicios en Maracaibo e invitó a la población a reducir las cantidades de desechos que producen. A juicio del especialista, los marabinos deben ser educados en materia ambiental para que dispongan de los desechos de forma adecuada.

Reciclar la educación ambiental

La basura es el principal problema ambiental de la ciudad y del país, de acuerdo a estudios realizados por expertos en la materia. Existen residuos y desechos. Los primeros pueden ser reutilizados o reciclados, mientras que los segundos, requieren ser tratados y dispuestos para que no generen impactos ambientales indeseables. La cultura de responsabilidad compartida en el país se fue “a la papelera”, igual que la teoría del reciclaje, cuyo porcentaje no llega ni al uno por ciento.

Más del 50 por ciento de la basura se genera en el hogar y según Gustavo Carrasquel, director general de la Fundación Azul Ambientalista, “no existe una clasificación previa en la que se separen los desechos y mientras no se planifique, los problemas continuarán”.

Mientras, las calles marabinas continúan acumulando desechos plásticos, orgánicos, residuos, papeles y todo lo que la gente considera basura. Montones que sirven de comedero para animales y personas, y que poco a poco le van pintando un rostro triste y maloliente a Maracaibo, la que otrora fuera un ejemplo de limpieza, arborización, brillo y colorido. En fin, “la ciudad más bella que existe en en continente”.

Redacción: Reyna Carreño Miranda

Fotografía: Archivo

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